Callemos, que el sordo escucha.
No hay boda sin tornaboda.
Mala señal de amor, huir y volver la cara.
Nunca lamentes que te estas haciendo viejo, porque a muchos les ha sido negado ese privilegio.
Bien reza, pero mal ofrece.
Bueno es caer para más valer.
A padre avaro, hijo pródigo.
Nunca para el bien es tarde.
Ruego a Dios, si te casares, que llorando te descasen.
No hay primera sin segunda
Daría yo un ojo, porque a mi enemigo sacasen uno.
La muerte todas las cosas iguala.
Cada fracaso nos hace más listos.
Ya decia Salomón que el buen vino alegra el corazón.
Una madre de su hijo nunca se muerde hasta el hueso.
Déjate de tanto refrán, y empieza a buscar el pan.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
Amigo y casa vieja, para otro los deja.
Cuanto más se ama menos se conoce
Como soy del campo, aquí me lo zampo.
Casa hecha, bolsa deshecha.
El sentido común es, el menos común que ves.
Madre no hay más que una.
Para quien roba un reino, la gloria; para quien roba un burro, la horca.
Es mejor no jugárselo todo a una sola carta.
Tetas y sopa no cabe en la boca.
El último en saberlo es siempre el interesado.
Cosa mal guardada, de ladrones bien robada.
Fuerza sin maña no vale una castaña.
Parece que le ha hecho la boca un fraile.
Ponerse la tapa en la cabeza
La gota que derramó el vaso de agua.
A la mujer y al caballo no hay que prestarlos.
No se debe escupir al cielo.
La carne sobre el hueso relumbra como un espejo.
No es bello lo que bello es, sino lo que gusta
Esta como las agujas pendiendo de un hilo.
Quien abierta su arca deja, si le roban, ¿de quién se queja?.
Lo que por agua viene por agua se va.
La carne triste, no la quiere ni Cristo
La pobreza no es vicio; pero es un inconveniente.
Ajo crudo y vino puro pasan el puerto seguro.
A lo que no tiene remedio, litro y medio.
Va como honda que lleva el diablo.
Los hermanos y las hermanas están tan unidos como las manos y los pies.
Más chuletas y menos servilletas.
A borracho fino, primero agua y luego vino.
Para muestra basta un botón.
A la mujer barbuda, de lejos se le saluda, con dos piedras mejor que con una.
Cada loco con su tema.