Lo que bien se gana, bien se guarda.
El mucho saber hace sabios, pero no dichosos.
Abrazo flojo, amor poco; abrazo apretado, ese sí que es abrazo.
Pronto y bien, rara vez juntos se ven.
Hijo malo, más vale doliente que sano.
Beber por jarra penada, no me agrada.
El vino por el color, el pan por el olor y todo por el sabor.
Puede suceder algo imprevisto de un momento a otro.
Un amor reciente es como el vino nuevo que tiene que madurar para ser bueno
Solo borracho o dormido se me olvida lo jodido.
Llevar más palos que el burro de un yesero.
Quien tiene mujer parlera, o castillo en la frontera, o viña en la carretera, no le puede faltar guerra.
De buenas en el juego, de malas en El amor.
La gente se arregla todos los días el cabello, ¿por qué no el corazón?.
El infortunio pone a prueba a los amigos y descubre a los enemigos.
Imite y supere el envidioso al envidiado; más que él será elogiado.
Los hijos son la riqueza del pobre.
Uno a meter y otro a sacar, el primero ha de llorar.
A las flores les pedimos que tengan perfume. A los hombres, educación.
Un muerto hablando de un ahorcao.
Los grandes pensamientos nacen del corazón, los grandes sentimientos vienen del cerebro
Madruga y verás; busca y hallarás.
De la mujer, la limpieza se conoce en la cabeza y en los pies.
Dijo el jamón al vino: aquí te espero, buen amigo.
No es más sabio el que más sabe, sino el que lo oportuno sabe.
Ni el amor ni el poder necesitan compañía
En el culo y en la trompeta, solo es aire lo que suena.
El sabio calla, el tonto otorga.
Lo barato es caro y lo caro es barato.
Como es el pago, así es el trabajo.
La mujer y la sardina ha de ser pequeñina.
Fiesta sin comida, no es fiesta cumplida.
De escarola y agua bendita, cada uno toma lo que necesita.
Estudia y no serás cuando crecido, el juguete vulgar de las pasiones, ni el esclavo servil de los tiranos (Abel Vera Simbort)
Quien es amigo de todos es muy rico o muy pobre
Mujer ventana, nunca Llega a casadera.
Mujer que al andar culea, bien se yo lo que desexa.
Por un clavo se pierde una herradura.
La muerte, al pobre no se atreve.
Más se junta pidiendo que dando.
A la mujer y al papel, hasta el culo le has de ver.
Cuñada y suegra, ni de barro buenas.
La llave que se usa mucho siempre está brillante.
Contra la gota, ni gota.
El que buen salto da, a sus pies se atiene.
Tan bonita la dentadura y tan mala la pronunciación.
Torreznos sin vino, como olla sin tocino.
El que no habla, no yerre.
Al cuerdo o al hábil, todo le es fácil.
Cada gallo canta en su gallinero, y el que es bueno, en el suyo y en el ajeno.