Cien refranes, cien verdades.
A quien vela, todo se le revela.
Habla directamente al corazón.
Riqueza trabajosa en ganar, medrosa en poseer, llorosa en dejar.
Sacar las cosas de quicio, no se hace sin perjuicio.
Agua mansa, traidora y falsa.
No basta ser bueno, sino parecerlo.
Es de gran dolor no ser loado, siendo digno de loor.
Es más fácil tapar el sol con un dedo que la verdad con una montaña de mentiras.
Existe la falsificación debido a que existe algo que es real.
Amigo insincero, hago cuenta que perdí, de mi mula el sudadero.
No empieces a dar rodeos, di la verdad.
Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas. Proverbios 3:5-6
Ninguno do otros es señor si no lo es del corazón.
Más merezco; pero contigo me conformo.
Para hilar una mentira, siempre hace falta madeja.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
El orgullo y la pobreza están hechos de una pieza.
Quien habla por refranes es un saco de verdades.
Que todo es ilusión menos la muerte.
Más vale un "por si acaso", que un "que pensaran".
El vino, de la verdad es amigo.
Más quiero amiga llana que parienta falsa.
Llevar las cosas por rigor, no es lo mejor.
Refranes viejos son verdaderos.
Mente pura e intención pura otorgan visión clara, sabiduría y profundidad de comprensión.
Lo que en la bonita es gracia, en la fea es desgracia.
Cada quien, con su cada cual.
Un gran hombre comparte lo que tiene con los demás.
Echa un cacho de honradez al puchero, y verás qué caldo sale.
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
El vino no tiene vergüenza.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
Oir a todos, creer a pocos.
Amigo por amigo, el buen pan y el buen vino.
Donde la puerta te abren, honra te hacen.
Amor por cartas son promesas falsas.
Boca con boca se desboca.
Amigo indiscreto, ni es buen amigo ni guarda secreto.
Si se ama una cosa y se la ve con los ojos del corazón, se olvidará su fealdad
El mayor desprecio es no hacer aprecio.
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.
Hechos son amores y no buenas razones.
Soportar y perdonar es buena filosofía.
Para ver la buena gente solo un ojo es suficiente.
Lo que dice el panadero, siempre es verdadero.
El hablar mismo idioma.
Buena es la costumbre en el bien.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
El mayor gusto, el vengar; la mayor gloria, el perdonar.