Si quieres que crezca más, en la luna llena lo has de podar.
De floja tierra, nunca abundante cosecha.
Pídeles consejos a los viejos y a los jóvenes, pero sigue tu propio sentido común.
No hay cosa más sana, que comer en ayunas una manzana.
Comer poco y beber menos, a lujuria ponen freno.
Madeja enredada: quien te madejó, ¿por qué no te devanó?.
No comas todo lo que puedes, no gastes todo lo que tienes, no creas todo lo que oigas, no digas todo lo que sabes.
Al albañil no le pongas la mesa hasta que le veas venir.
Si estás enamorado, te basta con oler una rosa, si eres un grosero, entras y destruyes el jardín
Toro y gallo, y trucha y barbo, todo en Mayo.
El que come y deja, dos veces pone la mesa.
Lo que dejes para después, para después se queda.
El que está en el molino es el que muele, y no el que va y viene.
Arrieros somos y en el camino andamos.
Son cáscaras del mismo palo.
Haz la noche, noche y el día, día y vivirás con alegría.
Cierra tu puerta y alaba a tus vecinos.
Dies ila, dies ila, si eres bobo espabila.
Cuándo del pie, cuándo de la oreja, a mi marido nunca le falta queja.
Nieve en Febrero, hasta la siega el tempero.
Si no estuvieras en mi fuego, no verías lo que cuezo.
Paga lo que debes, sanarás del mal que tienes.
Las bridas para la lengua son siempre necesarias.
Lengua de vieja cuentera, corta más que una barbera.
Bueno es el amigo, querido el pariente, pero pobre tu bolsillo si dentro no hay nada.
Lo que es bueno para el bazo, no lo es para el espinazo.
Me importa un comino.
Si quieres un buen consejo, escucha a los viejos.
El que no tiene alforjas ni barril, todos saben adónde ha de ir.
El que anda pidiendo prestado, no tardará en andar con lamentaciones.
Antes de casarte abre bien los ojos, después cierra uno.
Lobo con piel de cordero, es que sufre la cuesta de enero.
Camino de Santiago, tanto anda el cojo como el sano.
Aguardiente, en tienda; y vino en taberna.
¿Quieres conocer el valor del dinero?. Pide algo prestado.
Sale Marzo y entra Abril, nubecitas a llorar y campitos a reír.
La que ha sido campesina, ni con guantes se pone fina.
Las lenguas de los que critican son como las patas de las moscas, aterrizan en cualquier cosa que encuentran.
Por Santa Catalina, respigos y sardinas.
No hay cosa más rica, que rascar donde pica.
Si en verdad eres estrella, no te alumbres con tea.
El que para pobre está apuntao, igual le da estar de pie que sentao.
Toma y daca.
Vuelva usted el sábado, que hoy no hay mendrugos.
Si quieres de tu amigo probar su voluntad, finge necesidad.
Vale más pan con amor que gallina con dolor.
A las diez deja la casa do estés. Si en la tuya estás, te acostarás.
En el menguante de enero, corta tu madero.
Hasta la raíz más pequeña encuentra su leñador.
En Septiembre o llena los puentes o seca las fuentes.