Acertó a mear el buey en la calabaza.
Lo que han de comer los gusanos, que lo disfruten los cristianos.
Tarde piaste pajarito.
Mucho pan y poco queso, es de hombre de seso.
Dar santo y bueno, pero del pan del ajeno.
Cuando la paja se mete en el pajar, las mocitas ya pueden trasnochar.
Agarrando aunque sea fallo.
Estoy como la tamalera, que me va más, que me va mal; pero como del tamal.
No apruebes hasta que pruebes.
Bebes vino, no bebas el seso.
Dale Juana con la canasta (cuando alguien insiste mucho con un tema en particular)
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
Según hagas tu cama, así dormirás.
Vieja gallina, hace un caldo cosa fina.
Siempre friegan los platos los mentecatos.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
No hay que pedirle peras al olmo.
A cada lechón le llega su noche buena.
Cuando tu ibas ayer, yo venía ya de moler.
Ni comer sin beber, ni firmar sin leer.
Al fregar los platos solo acuden los mentecatos.
Abre para todos tu boca y para todos tu bolsa.
Acá o allá mira siempre con quien vas.
Si eres yunque, aguanta como yunque; si eres maza, hiere como maza.
Si quieres vivir sano, hazte viejo temprano.
En pasando Noviembre, quien no sembró que no siembre.
Te puedes arruinar por porfiada y por fiar.
Suegras, nueras y cuñadas, son asas de caldera mal arregladas.
Con hermosura sola no se pone la olla.
La bebida apaga la sed, la comida satisface el hambre.
Da de comer a un hombre y te obedecerá.
Bebe agua de río por turbia que vaya, vive en la ciudad por mal que te vaya.
Sé osado y serás afortunado.
El que coge la verbena en la noche de San Juan, no le picará culebra ni bicho que le haga mal.
Dios da nueces a quien no sabe cascarlas.
Entre dos que se quieren con uno que coma basta [y ese que sea yo].
Aqueste tu apetito baja, que con vejez o muerte, todo pasa.
Ni "arre" que corras ni "so" que te pares.
Un indio menos, una tortilla mas.
Agua podrida, colada y hervida.
El hambre es muy mala consejera.
En vida de matrimonio, ni soso ni salado.
Hiciste como Blas, ya comiste, ya te vas.
Cuando no llueve en Febrero, no hay buen prado ni buen centeno.
Al comer retoños de bambú, recuerda al hombre que los plantó.
Ajo, ¿por qué no medraste?. Porque para San Martín no me sembraste.
Ser casta y de buena pasta, para buena mujer no basta.
No muerdas la mano que te da de comer.
No te duermas entre las pajas.
Cuando el zorro ora, ten cuidado de tus gansos.