Voz del pueblo, voz de Dios.
Cruz y raya, para que me vaya.
Buenas palabras no te quitan dinero del arca.
Esto vale lo que un ojo de la cara.
Halagos a la casada pronto la hacen más mala.
Es mejor callar que con tontos hablar.
Más discurre un enamorado que cien abogados.
Al tomar mujer un viejo, o tocan a muerto o a cuerno.
Buena burra hemos comprado.
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
Guagua que llora mama.
Allí perdió la dueña su honor, donde habló mal y oyó peor.
Hay que tener los pantalones en su sitio.
El buen traje encubre el mal linaje.
¡Oh suerte injusta!. Al rico se le muere la mujer y al pobre la burra.
Ningún Gitano para el andar de su carreta cuando algo se cae de ésta para recogerlo.
Quien yerra y se enmienda, a Dios se encomienda.
Los dioses han hecho las manos de los hombres para que den limosna
Muchos pocos hacen un mucho; muchos granos de arena forman una pagoda.
Quien dice que la pobreza no es vileza, no tiene seso en la cabeza.
Variante: Suegra, abogado y doctor, mientras más lejos mejor.
Del que jura, teme la impostura.
Juan Palomo: yo me lo guiso, yo me lo como.
El hombre no ha de ser de dichos, sino de hechos.
Al maestro, cuchillada presto.
Una buena acción se olvida, y una mala nunca en la vida.
Males comunicados, son aliviados.
La belleza passa, la sabiduría permanece.
Cual el año, tal el jarro.
Si escuchas a ambas partes, se hará en ti la luz; si escuchas a una sola, permanecerás en las tinieblas.
Tranquilidad viene de tranca.
Si hay orden en la nación, habrá paz en el mundo.
Las canciones de los viejos al final se convierten en lagrimas.
Dios te guarde de tahonero novel y de puta de burdel.
Un hombre puede lo que sabe
En donde menos se espera, sale el conejo en carrera.
Hoy figura, mañana sepultura.
Si has de andar en harapos, al menos que sean harapos limpios.
Si lo piensas, decídelo. Si lo decidiste, no lo pienses.
Cada cual ama a su igual y siente su bien y su mal.
Cosechas de ajos y melones, cosechas de ilusiones.
Gato escaldo del agua fría huye.
El ciego y el ignorante, tienen el mismo talante.
La dentadura o la moza, no se presta ni se endosa.
Incluso si estás acorralado por un tigre, si mantienes la calma puedes sobrevivir.
El melón, calado, y el amigo, bien probado.
La buena suerte se pasa, y el saber se queda en casa.
Quién escucha la voz del anciano es como un árbol fuerte; quién tapa los oidos es como una rama al viento.
De Dios viene el bien, y de las abejas la miel.
Puta y chata, con lo segundo basta.