Alegría y tristeza muerte acarrean.
Alguacil en andar y molino en moler, ganan de comer.
Padre, que me ahorcan; hijo, a eso se tira.
Ni mula con tacha, ni mujer sin raza.
Candelaria: ¡Permanece dentro, el Invierno está afuera!
Bebe por calabaza y no te pondrán tacha.
Quien dice lo que no siente, miente.
Ni reprender ausentes, ni adular presentes.
La espina saldrá por donde entró.
Boca sin muelas, molino sin piedras.
Rey es el amor, y el dinero, Emperador.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
Abájanse los adarves y álzanse los muladares.
Las cosas de palacio van despacio.
Quien debe y paga, no debe nada.
A los locos se les da la razón.
Una regla tiene el juego, para siempre ganar: no jugar.
A quien gana buscaras, que quien pierde, él volverá.
Inflama más la comida que las musas
Se tapaba Maricuela y se dejaba al culo fuera.
Cerrar el arca ya hecho el robo, es precaución de bobo.
La suerte y la muerte no escogen.
Tal hay que se quiebra los dos ojos porque su enemigo se quiebre uno.
Duélete carnero, que hay fiesta en el pueblo.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
Cruz y raya, para que me vaya.
Quien guiña el ojo con malicia provoca pesar; el necio y rezongón va camino al desastre.
En la hacienda o el hogar, mejor atajar que arrear.
¿Quieres que en consejo hagan de ti cuenta?. Contradice tú a cualquiera.
Quien lo hereda no lo hurta.
Al pan, pan. Al vino, vino.
¡Largue el gallo que es de las ánimas!.
Eres de la ley del tordo, las patas flacas y el culo gordo.
Al mal tiempo, buena cara.
El deseo de aprender es natural en los hombres buenos.
A quien te hizo una hazle dos, aunque no lo mande Dios.
Cuando el dedo señala a la luna el imbécil mira el dedo.Proverbio chinoA palabras necias, oidos sordos.
Boda, en igualdad, hasta en la edad.
Cuidado con los secretos porque son una poderosa arma. Puedes utilizarla a tu favor o puede ser reutilizada en tu contra.
Quien dice que la pobreza no es vileza, no tiene seso en la cabeza.
Alabanzas y regalos, malos tratos.
No hay peor cuña que la del mismo palo.
No hay casa donde no haya su calla, calla.
Alcalde cruel, nadie dice bien de él.
Al gallo que canta, le aprietan la garganta.
Solo el ciego tantea en la oscuridad.
Más discurre un hambriento que cien letrados.
Muy bien conoce la rama, el mico que la encarama.
Un ruin ido, otro venido.
Habladas o escritas las palabras, sobran las que no hacen falta.