El que tiene boca se equivoca y quien tiene nariz lo vuelve a repetir.
Mal haya la pájara que en su nido caga.
El que canea, no calvea.
Oculta el bien que haces, imita al nilo que oculta su fuente.
Lección dormida, lección aprendida.
Después del niño ahogado, tapan el pozo.
Asi joven supiera y el viejo pudiera.
La cortesía de un solo lado no puede durar mucho tiempo.
El que sigue la caza, ése la mata.
El que tarda en dar lo que promete, de lo prometido se arrepiente.
Remienda tu sayo y te durara otro año.
Niños Los de pequeños, que no hay castigo después para ellos.
Los yerros del médico encubre la tierra; los del rico la hacienda.
En la aldea, no hay melón malo ni mujer fea.
Se coge antes a un cojo, que a un mentiroso.
Más vale bien amigada que mal casada.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
La abadesa más segura, la de edad madura.
Que el amor sea como un paño que envuelve tu vida y tu muerte
Las leyes son como las telarañas que atrapan a los mosquitos y dejan pasar a las avispas.
A ti te digo hija, para que entienda la hijastra.
Casar, casar empieza bien y termina mal.
Cuando el diablo habla, licencia tiene de Dios.
Dios escribe derecho, por renglones torcidos.
Pa'trás como las del marrano.
En Junio hoz en puño.
Ni de malva buen vencejo, ni de estiércol buen olor, ni de puta buen amor.
Cuerpo descansado, dinero vale.
Buen amor y buena muerte, no hay mejor suerte.
Casa revuelta, huéspedes espera.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
Tened paciencia y tendrá ciencia.
De tal palo tal astilla.
Un abogado listo, te hará creer lo que nunca has visto.
Camaron que se duerme se lo lleva la corriente.
Capón de ocho meses, para mesa de reyes.
La señora ostentación, echa la casa por el balcón.
Hacer la del capitán Araya; embarcar a los demás y quedarse en la playa.
Honor a quien honor merece.
Por un grano no se desgrana la mazorca.
Tan bien parece el ladrón ahorcado, como en el altar el santo.
Las cosas bien pensadas, bien acertadas.
Ni el libro cerrado da sabiduría, ni el título por sí solo da maestría.
Idos y muertos, olvidados presto.
Cuando sea monja te regalaré un higo, dijo un amigo a otro amigo.
Muchos respetan el poder del rey, todos respetan el poder de la espada
Dijo la sarten al cazo: "no te acerques que me tiznas".
Quien de verde se viste bonita se cree.
A quien a buen culo se arrima, buenas hostias le propinan.
El que está en pié, mire no caiga.