Da consejos a todos, pero no seas fiador de nadie.
Habló el buey y dijo "¡mu!".
La condición hace al ladrón.
Aquel que reconoce la verdad del cuerpo puede entonces conocer la verdad del universo.
Febrerillo loco, Marzo ventoso y Abril lluvioso hacen a Mayo florido y hermoso.
Una huésped llega con diez bendiciones, come una y deja nueve.
Variante: A Dios se dejan las cosas, cuando remedio no tienen.
Veinte con sesenta, o sepultura o cornamenta.
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
Cerrado a cal y canto.
Madre no hay más que una.
Si pierdes el caballo puedes recuperarlo;pero si pierdes la palabra, es para siempre.
De tarde madrugar y tarde casar, arrepentirte has.
Buena mano, de rocín hace caballo; y la ruin, de caballo hace rocín.
Refranes viejos, recortes del evangelio.
Si quieres tener la tusa, persigue bien la merusa.
Más fea que una patada en la canilla.
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
Beso de mudo, no le dé Dios a ninguno.
Todo cojo le echa la culpa al empedrado
Adonde no te llaman, no vayas.
El casado por amor vive vida con dolor.
Es combate disparejo, el del tigre y burro viejo.
Más ordinario que un sapo en un acuario.
A bien se llega quien bien se aconseja.
Lo barato, sale caro.
Las grandes cargas están hechas de pequeños puñados.
Razones sacan razones.
Incluso la piedra se rompe si el fuego es lo bastante fuerte.
Luego que has soltado una palabra, ésta te domina; pero mientras no la has soltado eres un domador.
Moza casada con un viejo, mal parejo; mozo casado con una vieja, mala pareja.
La ventura es paño que poco dura.
Ni aunque estudie en Salamanca, se hace la prieta blanca.
Una vez que la vieja quiso comer carnero, habían ahorcado al carnicero.
Agarra al toro por los cuernos, al hombre por la palabra.
Casa al hijo cuando quisieres y la hija cuando pudieres.
De petaca ajena, la mano se llena.
Indio, pájaro y conejo, en tu casa ni aún de viejo.
El oficial que no miente, sálgase de entre la gente.
La inteligencia anula el destino. Mientras piense un hombre es libre
Hace mucho más año un hacha en la boca que en la mano.
En una fina no deben faltar un viejo y un burro, pero que el viejo no sea tan burro, ni el burro tan viejo.
Ni por salvar la vida es licita la mentira.
Cada cual a lo suyo.
No hay regla sin excepción.
Quien habla sin razonar, mucho lo ha de lamentar.
A los curas caso omiso, y para mí un buen piso.
Donde se está bien nunca se muere
Poda para los Santos aunque sea con un canto.
Ningún pescador de caña ni molinero de viento, necesita un escribano para hacer testamento.