Abad avariento, por un bodigo pierde ciento.
Muerte deseada, vida prolongada.
No tengáis en cuenta lo que vuestro corazón dice sobre la almohada
Quitar la leña debajo de la caldera.
A la que da con mal marido, se le va lo comido por lo servido.
Suegra, nuera y yerno, la antesala del infierno.
Ruin consuelo el aplauso de los muchos.
Tanto pedo para cagar aguado.
Más vale que sobre que no que falte.
Escoger huevos en banasta, escoger la peor casta.
La mujer sabía edifica su casa; más la necia con sus manos la derriba.
Indio que mucho te ofrece, indio que nada merece.
Al que le gusta el chicharron, con ver el coche suspira.
Sirve a señor noble, aunque sea pobre.
Del ahorro viene la posesión.
Sabiduría de pobre hombre, hermosura de puta y fuerza de ganapán, nada val.
Quiebra la soga siempre por lo más delgado.
Quien hace lo que puede, hace lo que debe.
Indio comido indio ido.
Con el diablo se aconseja quien mete aguja para sacar reja.
Favores recordados, ¡ya están saldados!.
Aguardiente arrancarejas, no la bebas.
Madre e hija caben en una camisa; suegra y nuera, ni en una talega.
Cada deuda, por pequeña que sea, es el anillo de un grillete.
Libra tu lengua de replicar a tu superior y guárdate de denigrarle.
El montañés, por defender una necedad dice tres.
La respuesta más rápida es la acción.
Golpear la cabeza contra un muro de ladrillos
Suegra, ni de barro es buena.
Cantad al asno y soltará viento.
Quien destaja no baraja.
Casa empeñada, pobre y desamparada.
Tira en pleno Nilo al hombre afortunado, que volverá a salir con un pez en la boca.
Yunta buena o yunta mala, el buer arador, bien ara.
A la mujer y a la suegra, cuerda.
A llorar al cuartito.
Descuelga al ahorcado y por él serás colgado.
Los vicios no necesitan maestro.
Reniego de la viña que torna a ser majuelo.
Común conviene que sea quien comunidad desea.
Todo lo que no se da, se pierde.
Cada cual se cuelga lo que mata.
No te dejes aconsejar por un perdedor.
Palabras y plumas el viento las tumba.
El que porfía mata venado.
Existe una única libertad: la verdad. Existe una única esclavitud: la mentira
A la hija mala, dineros y casalla.
Pecado de mucho bulto, no puede estar siempre oculto.
Una buena palabra alegra, una mala hiere.
Hacienda de pluma, poco dura.