A cada cual dé Dios el frío como ande vestido.
Amor de gato se ve por el tejado.
Cuando el gato no está, los ratones hacen fiesta.
No sabrás quien es tu amigo antes de que se rompa el hielo
Esto el mundo me enseñó: a lo tuyo tú; y a lo mío, yo.
Febrerillo el loco, que sacó a su padre al sol, y lo aporreó.
Del mal que el hombre teme, de ése casi siempre muere.
Que Dios me libre de los listos, que de los tonto ya me libro yo
De la discusión surge la luz.
Quien sabe adular sabe calumniar.
Aguas de Abril, vengan mil.
Desde que se inventaron las excusas, nadie quiere ser culpable.
El que se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo.
Ni hagas ni seas lo que en otros afeas.
Haré, haré, más vale un toma que dos te daré.
Si no sabes sonreír, no pongas tienda. (Confucio).
Yo me morí, y que cosas vi.
A caballo comedor, cabestro corto.
Lo que no fue tua año no fue tu daño.
Mendigo y carbonero oficio de pocos dineros.
Ante la desgracia y el dolor, ten un poco de gracia y humor.
De un tigre solo se dibuja la piel, y no los huesos; de una persona solo se le conoce la cara, y no el corazón.
El que tuvo, retuvo, y guardó para la vejez.
La mujer que no hace nada, es bien mirada.
El día de San Matías, entra el sol por la umbría.
Mujer hermosa, mujer que llora, sus males aminora.
El no hacer falta y el estorbar, juntos suelen andar.
A quien te quiere merendar, almuérzatelo.
Lo que Dios da, bendito está, cuando no es "calamidad".
Dar y tejer es buen saber.
Si los rezos de un perro fuessen contestados, lloverían huesos del cielo.
Mal está el ama, cuando el barbero llama.
Folla de millo, pra dormir é boa, frouma de pino, déixaa para a túa sogra. Follato de maíz, para dormir es bueno; pinocha de pino, déjala para tu suegra.
Dame consejos sanos y dinero para ejecutarlos.
La más fina mula, patea y recula.
Otoño presente, invierno en la acera de enfrente.
Las palabras no cuestan plata.
¿Y quién dijo que el diablo no tiene hermanas?.
La pasión y el odio son hijos de bebidas que embiagan.
A muchos debe de temer aquel a quien muchos temen.
Sabios conocí; sabios para los otros y necios para mí.
Quien no madruga, no caza boruga.
Solo se cumplen los sueños de los que los tienen.
El vino y la mujer se burlan del saber.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
Cuenta treinta y tres antes de decir, y noventa y nueve antes de escribir.
En hacer bien nunca se pierde.
No es necesario matar a un hombre en la víspera de su muerte.
El que no mira adelante, atrás se queda.
Mal haya el amigo que lo fue del padre y no lo es del hijo.