A la vaca que no se cubre, se le seca la ubre.
Si la moza es tosca, bien ve ella la mosca.
Hasta verlo en la era, llámalo hierba.
Solo se puede competir en felicidad con los dioses cuando se posee pan y agua
Mientras Dios diere mujeres conviene que haya paciencia.
La mujer es como la huella: Siempre parece mejor la de al lado.
Abriles y jornaleros, pocos de buenos.
El que se fue y regreso, su nido ocupado hallo.
Esta vida es un camote y el que no la goza es un chayote.
Lo cómodo o lo expedito, es mejor que lo bonito.
La casa hecha y el hueco a la puerta.
La mujer es gente en la letrina.
El cobarde vive, el valiente muere.
Quien se vuelve dulce miel, las moscas dan cuenta de él.
Ninguno puede vender, su alma a Dios y a Lucifer.
De dos que pleitan, otros se aprovechan.
No hagas bien a villanos, si no eres loco ni santo.
Donde hubo humareda, el rescoldo queda.
Para poca salud, las cuatro velas y el ataúd.
Para el culo de una mujer y la mano de un barbero, siempre es Enero.
El hijo sabio es la alegría de su padre; el hijo necio es el pesar de su madre.
No hay puta sin ladilla, ni ducha sin pajilla
Dios le dio novia y el diablo le dará hijos.
Más vale cargar la carga que arrear la mula.
Para los toros del jaral los caballos de ahí mesmo.
Nadie compra la vaca si le regalan la leche.
Huéspedes vendrán que de casa nos echarán.
Chivo que se devuelve se esnuca.
Gota a gota, la mar se agota.
Nadie cante victoria aún cuando en el estribo esté.
Sirva de algo mientras se muere.
Ni camino sin atajo ni campana sin badajo.
Hombre de espíritu enclenque, donde nace allí muere.
Barájamela más despacio.
Huéspedes de repente, ni me lo mientes.
Cierra tu puerta y alaba a tus vecinos.
Escucha lo que ellos dicen de otros, y sabrás lo que ellos dicen de ti.
Para ser bella hay que ver estrellas
El arenque cuelga de sus propias agallas
El que tiene capa, escapa.
De jugador a cornudo, el canto de un duro.
De casa del abad, comer y llevar.
La sal no dice de sí misma que es salada.
Quien se refugia debajo de hoja, dos veces se moja.
Dime y olvidaré, muéstrame y podría recordar, involúcrame y entenderé.
Necio o loco es el orgulloso, pues no medita en que fue lodo y será polvo.
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
Excava el pozo antes de que tengas sed.
Oficio merdulero, criar al hijo y después al nieto.
Ni moza de mesonero, ni saco de carbonero hay sin agujero.