Cuando el español canta, o ha llorado o no tiene blanca.
Un buen consejo a tiempo no tiene precio.
Pan candeal no hay otro tal.
Cuando el Diablo envejeció, a santero se metió.
De casa ruin nunca buen aguinaldo.
Humildad y paciencia, ambas van por una senda.
Cuando te vayas a casar, manda a los amigos a otro lugar.
La memoria más potente es más débil que la tinta más pálida.
No hay que juzgar un libro por su tapa.
Dos montañas no se pueden juntar, pero dos piedras sí.
De lo bendito, poquito.
Hacer mal está mal, hacer bien no conviene
Por San Lucas, mata tus puercos, tapa tus cubas y prepara tus yuntas.
Madre, casadme, aunque sea con un fraile.
Del monte sale, con que se arde.
No es lo mismo ser cabo, que se acabo (Frase de los "abuelos" al finalizar la mili).
Al desagradecido, desprecio y olvido.
De un mismo árbol, un madero dorado y otro quemado.
Demasiado pedo para la mula.
Humo y mala cara, sacan a la gente de casa.
Junto al río o al convento no hagas nada de fundamento.
Males comunicados, suelen ser remediados.
Entre gavilla y gavilla, hambre amarilla.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
Al gorrino y al melón, calor.
El diablo solo tienta a aquel con quien ya cuenta.
El que hace trampas jugando, al infierno se va caminando.
No hay mula con cuernos, ni mujer discreta.
El hombre apercibido medio combatido.
Los tontos consiguen las mejores cartas
El fraile se muda, el mozo se casa, el casado se cansa y se va a su casa, el clérigo dura.
Cuidado, que el diablo es puerco.
Peor que pulga en la oreja
Lentitud en prometer, seguridad en cumplir.
Bueno es el cilantro, pero no tanto.
Si hay belleza en la persona, habrá armonía en la casa.
Sin trabajo no hay recompensa.
De dichos y refranes, hacemos mil planes.
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
El que fue monaguillo y después abad, sabe lo que hacen los mozos tras el altar.
A veces la hoja se hunde pero la piedra flota.
El que come aguacate sin sal, come mierda sin pensar.
Ni el trigo es mío, ni es mía la cibera, conque así, muela el que quisiera.
Hombre difamado, peor que ahorcado.
Deja la bola rodar, que ya parará.
Es mejor precaver que tener que remediar.
No expongas a tu amigo a las iras de tu enemigo
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.
Un protector es como un manto.
Díjole la zorra al busto, después de olerlo: tu cabeza es hermosa pero sin seso.