Febrero y las mujeres tienen en un día diez pareceres.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
Todas las horas hieren. La última mata.
La leña torcida da fuego recto.
Bien muere, quien bien vive.
Frailes y monjas, del dinero esponjas.
Entre amigos honrados, cumplimentos dispensados.
Cartas que deprisa se escribieron, mil disgustos dieron.
Todo lo que hagas por depecho, estará mal hecho.
Cuidado, que el diablo es puerco.
Una cosa rara sucedió en la muerte de mi tía: que un rato antes de morir aún vivía.
Una canción tan selecta que solo muy poca gente puede participar en el coro.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
Me dejó como la guayabera.
Año derecho, de la era al barbecho.
Díjole la zorra al busto, después de olerlo: tu cabeza es hermosa pero sin seso.
Al alcornoque no hay palo que lo toque; menos la carrasca, que le casca.
Cuanto uno es más honrado, tanto es mayor su pecado.
Al desagradecido, desprecio y olvido.
Quien envidioso fuere, antes de tiempo fuere, antes de tiempo muere.
Jabón y buenas manos sacan limpios paños.
Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada, llamaba puño.
Vayan las verdes por las maduras.
Por el esfuerzo, la vigilancia, la disciplina y el dominio de sí, el sabio se crea una isla que la inundación no logra destruir.
Bueno es lo bastante y malo lo sobrante.
Leche y vino, veneno fino.
Para acertar mejor, echarlo a lo peor.
A nadie le amarga un dulce, aunque tenga otro en la boca.
Por San Lucas, mata tus puercos, tapa tus cubas y prepara tus yuntas.
A ninguno le da pena, comer cosita buena.
La culebra con certeza, se mata por la cabeza.
Perro muerto, ni muerde ni ladra.
De casa ruin nunca buen aguinaldo.
Cuenta errada, no vale nada.
El que de la culebra está mordido, de la sombra se espanta.
Echar por el atajo no siempre ahorra trabajo.
Más vale despedirse que ser despedido.
No es lo mismo ser cabo, que se acabo (Frase de los "abuelos" al finalizar la mili).
El que se apura llega tarde.
Del monte sale, con que se arde.
Lo que es ajeno, siempre clama por su dueño.
Saber más que Merlín.
Las malas noticias siempre tiene alas.
Quien no atiende lo que tiene, es mejor que lo enajene.
Ser felices quiere decir ver el mundo tal y como se desea
Daño es ser engañado una vez, dos, necedad es.
Donde no puede meter la cabeza el diablo mete el rabo.
Considera enemigo a aquel que al agraviarte lo hace solo con intención
No hay balanza tan recta que algún tiempo no se tuerza.
Echad los prejuicios por la puerta: volverán a entrar por la ventana.