Gallina que come huevo, aunque le quemen el pico.
Amor y sabiduría no habitan en el mismo castillo.
Cuando no está preso lo andan buscando.
Cuenta el milagro, pero no digas el santo.
Niebla en menguante, mal tiempo en adelante.
Para muerte repentina, mezclar trago y gasolina.
Árbol que no da frutos, pide sustituto.
Como estará el infierno para que el diablo dé limosna.
Amistad fuerte, llega más allá de la muerte.
Lo que se aprende en la cuna siempre dura.
Cree el ladrón que todos son de su condición.
El necio hace al fin lo que el discreto al principio.
Un hombre cojo aún puede montar a caballo, un hombre sin manos aún puede pastorear ovejas y un hombre sordo aún puede matar; mejor es estar ciego que arder en la pira funeraria. Son los muertos quienes no pueden hacer nada.
Lo que ha de ser, va siendo.
Enfrenta la lengua; considera y rumia las palabras antes de que salgan de la boca.
Juan de las Bragas, si no quieres que te lo digan, no las hagas.
En Calatañazor, Almanzor perdió el tambor.
Cuando te inunde una enorme alegría, no prometas nada a nadie. Cuando te domine un gran enojo, no contestes ninguna carta.
La madera de enero no la pongas al humero; déjala estar cortada, que ella se curte y amansa.
Hacer más daño, que un buey por un tejado.
Bien sabe el asno en que casa rebuzna.
De baños y de cenas están las sepulturas llenas.
Bueno y barato, no caben en un zapato.
Es mejor el amo temido que el despreciado.
A quien viene por donde no debiera venir, no viene a lo que dice.
El que estudia diez años en la oscuridad será universalmente conocido como quiera.
Ni fea que enfade, ni hermosa que se codicie.
Mondariz será Mondáriz, cuando la nariz sea náriz.
Las desgracias tienen los oídos sensibles
En Marzo saca la cabeza el lagarto.
El que se ríe a solas de su maldad se acuerda.
Si quiere hacer las cosas mal, hazlas deprisa.
Es tarde cerrar la puerta del establo después que los caballos se han desbocado.
Criado murmurador, es cuchillo del señor.
Quien compra al amigo o al pariente, compra caro y queda doliente.
Buena es la linde entre hermanos.
El necio o no se casa o se casa mal.
La distancia hace a las montañas más azules.
Cara de beato y uñas de gato.
El que juega por necesidad pierde por obligación.
Los que abren la boca son los que menos abren el corazón.
Araña de día, carta o alegría.
Junio brillante, año abundante.
Un médico cura, dos dudan y tres, muerte segura.
El que asno nace, asno se queda.
Hacer de su capa un sayo.
El hombre puede pasar por sabio cuando busca la sabiduría; pero si cree haberla encontrado es un necio.
El que madruga, encuentra todo cerrado.
Castaña la primera y cuca la postrera.
Págase el señor del chisme, más no de quien lo dice.