En apurada ocasión, haz de tripas corazón.
Tal para cual, para tal culo, tal pañal.
Si tu problema tiene solución, ¿por qué te preocupas? Y si no la tiene? ¿por qué te preocupas?
Calabaza, calabaza, cada uno para su casa.
Azotando el cuerpo de la mujer se ajusta su virtud
Ante Dios, todos somos iguales.
Padecer por amar, no es padecer, que es gozar.
Palo dado ni Dios lo quita.
Ruego y derecho hacen el hecho.
No muevas lo que esté bien.
El que atiende a la corrección va camino a la vida; el que la rechaza se pierde.
Antes de contar, escribe, y antes de firmar, recibe.
La paciencia es amarga, pero produce un dulce fruto.
Luce y reluce el buen vino, en buen vaso cristalino.
Quien bebe tras la cocina, dé una higa a la medicina.
Dichosos los tiestos que salen a la botija.
A la vejez, cuernos de pez.
Donde ajos ha, vino habrá.
Mal ayuna el que mal come.
Quien bien te hará, o se te irá o se te morirá.
Pescado de buen comer, del mar ha de ser.
Más vale que los dientes no riñan con la lengua.
Agua sobre agua, ni cura ni lava.
No hay empleo sin llevar un buen jamòn.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
La que se viste de verde, o es guapa o se lo cree.
En casa limpia los ángeles bailan de gusto.
Busca la felicidad en tu casa y no en la del vecino
Pronto y bien, rara vez juntos se ven.
Mujer hermosa, soberbia contenciosa.
Bastante me ayuda quien no me estorba.
Más vale un día alegre con medio pan que triste con un faisán.
Maldigo el diente que come la simiente.
El mejor maestro, el tiempo; la mejor ciencia, la experiencia.
Buenos amigos y buenos Abriles, uno entre miles.
Un candado para la bolsa y dos para la boca.
El dinero hace al hombre entero.
Mal me huele, quien mucho huele.
La vista de un amigo, refresca como el rocío de la mañana.
Casarás y amansarás.
No comer por haber comido, nada nos hemos perdido.
Dar cuenta clara con paga, es de persona honrada.
Santo Tomé, ver y creer.
Primero es Dios que todos los santos.
Mi secreto, en mi pecho.
La muerte en la patria es agradable.
Tres cosas matan al hombre: soles, cenas y penas.
Boca sin muelas, molino sin piedras.
De buena vid planta la viña, y de buena madre, la hija.
Lo que va a la barriga si no mata, engorda.