Cuando los hombres son amigos el agua que beben es dulce
Dos es compañía, tres multitud.
La práctica perfecciona.
Come, que de lo yuyo comes.
Tal el hombre debe ser, como quiera parecer.
Dos veces olla al día, el caldo amargaría.
Al mal dar, tabaquear.
Siempre le dan habas al que no tiene muelas.
Buena, por ventura; mala, por natura.
Pies fríos, corazón caliente.
Diciembre tiritando, buen enero y mejor año.
¿Tienes té y vino? Tus amigos serán numerosos
Para comer y cagar, solo hace falta empezar.
Fruta mala, pero ajena, ¡oh, qué buena!.
Que uno fume y otro escupa, no es cosa justa.
Para cerdos, buenas son bellotas.
Si quieres la paz, prepara la guerra.
Buen queso y vino espeso, y con éste que sea largo el beso.
Lo que de la boca sale, del corazón procede.
Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita.
Mal vinagre o buen jerez, para mi todo es igual.
Vomitar las tripas y quedar de perlas.
Yo he hecho lo que he podido, y la fortuna lo que ha querido.
Llevar agua al mar.
El que se coma la carne que se coma también el hueso.
Ya ni en la paz de los sepulcros creo.
Buen amigo y compañero es el que no nos pide dinero.
De Dios viene el bien, y de las abejas la miel.
Da consejos a todos, pero no seas fiador de nadie.
Del agua mansa te guarda; que la brava hace su ruido y pasa.
Fiado y bien pagado, no disminuye estado.
Donde esperáis la suerte, viene la muerte.
Date buena vida, temerás más la caída.
Fía y vende bien, que la paga ella se bien.
Al terco, dale dos higas pero no lo contradigas.
El que esperar puede, alcanza lo que quiere.
Yo para ser feliz quiero un camión.
Al cuerdo o al hábil, todo le es fácil.
A preñada, hasta que para, y a la parida, cada día.
Si a tu amigo quieres conocer, hazle jugar y beber.
Más quiero una salchicha que cien palabras bien dichas.
Lo que obtener no puedo, es lo que más deseo.
A honra demasiada, interés hay encubierto.
Más vale mal afeitado que bien desollado.
El justo se ve coronado de bendiciones, pero la boca del malvado encubre violencia.
Qué bonita es la vergüenza, mucho vale y poco cuesta.
La suerte es loca y a cualquiera le toca.
Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.
Predícame, cura, predícame, fraile, que por un oído me entra y por el otro me sale.
Dale, si le das, que me llamen en casa.