La hermandad hace al masón, y el presupuesto al "mamón".
Cacera y pesquera, a la vejez piojera.
Los extremos nunca son buenos.
Sabio es aquel que piensa antes de actuar.
La risa abunda en la boca de los tontos.
Ocioso y lagarto, no mueren de infarto.
Besa al perro en la boca hasta que consigas lo que quieres
En el culo y en la trompeta, solo es aire lo que suena.
Los mejores compañeros en las horas desocupadas son los buenos libros.
No hables en falso de un hombre; no separes el corazón de tu lengua.
Cada uno dice quién es.
El que se cae hoy puede levantarse mañana.
Cuando el hombre está de malas, su mujer pare de otro y el hijo se le parece.
Un huésped constante nunca es bienvenido.
La señora ostentación, echa la casa por el balcón.
A ellas padre, vos a las berzas y yo a la carne.
Hacerse el de la oreja mocha.
Variante: A caballo regalado, no se le mira el diente.
Pereza no es pobreza; pero por ahí se empieza.
El amigo verdadero ni contra tu honra ni contra tu dinero.
Quien dice mal de la pera, ése la lleva.
Miente tu por mi, y yo jurare por ti.
La respuesta más rápida es la acción.
Mal lo aliña quien en sus tiempos no labró la viña.
El que quiera pescar peces, tendrá que mojarse.
Comer en bodegón y joder en putería.
Quien ha disfrutado de lo mejor del amor no se conforma ya con el resto
Donde no hay ganancia, cerca está la pérdida.
Amistad por interés hoy es y mañana no es.
Pan tierno, casa con empeño.
La cebolla engorda la polla.
Donde pone el ojo, pone la bala.
Hombre estudioso, vale por cien perezosos.
Vieja que baila, mucho polvo levanta.
Un protector es como un manto.
Papel, testigo fiel.
En Mayo, leche y miel hacen al niño doncel.
La vara del carro hacia el sur y la rodada hacia el norte.
Cada cual debe ocuparse únicamente de aquello que entienda o le competa.
Cada grumo tiene su humo.
La adulación procura amigos, la verdad genera odio
A casa de tu vecino a prestar favores y no a pedirlos.
Al amanecer resbalos, y al anochecer charquies.
A la mujer buena, todo el cariño es poco.
Dichoso Adán que no tuvo suegra.
Hacérsele a uno algo cuesta arriba.
Firmar sin leer, solo un necio lo puede hacer.
Se goza más amando que siendo amado
Amigo del buen tiempo mudase con el viento.
El marido celoso nunca tiene reposo.