¡A darle que es mole de olla!
Si buscas una mano que te ayude, búscala al final de tu brazo.
No compres casa sin esquina, ni mujer que no sepa cocina.
Gallina vieja da buen caldo.
Agua de mañana y concejo de tarde, no es durable.
Otro tiempo vendrá, y el que hoy no puede, podrá.
La mujer mezquina, debajo de la escama, haya la espina.
No hay nacimiento pobre ni muerte rica.
Pareces mula cargada, a cada paso un pedo.
El que no tiene hijos, los educa bien.
La verdadera grandeza no renuncia a la amabilidad.
Si un árbol cae, plantas otro.
Cebo haya en el palomar que las palomas no faltaran.
En largos caminos se conocen los amigos.
El que anda en silencio, cazar espera.
Chimenea nueva blanca unos días, y al cabo negra.
La miseria pronto alcanza, a quien despacito avanza.
Buena demanda o mala demanda, el escribano es mi banda.
La adoración es una admiración trascendental
Un amigo es como la sangre, que acude a la herida sin que la llamen.
Ama de cura, puta segura.
La necesidad carece de ley.
Quien sabe ceder, sabe vencer.
Ya que se quema la casa, calentémonos en ella.
Beber aquí, beber allí, a la noche borrachín.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
Hasta el saber rebuznar tiene su poquito que estudiar.
Más mato la gula que la espada.
No des la hacienda antes de morir, que los tuyos te harán sufrir.
Sube la escalera como viejo, y llegarás como joven.
Quien bebe vinagre teniendo buen vino, ¿qué no haría conmigo?.
A cada cual se le levantan los pajarillos en su muladar.
Abarata, tendero, y ganarás más dinero.
Vence al enemigo sin manchar la espada.
Pan es pan, jalea es jalea, no hay amor sin una pelea.
Del favor nace el ingrato.
Quien se casa, mal lo pasa.
Hasta una hormiga que pierde, duerme.
El que siembra, cosecha.
Vive de tus padres, hasta que tus hijos te mantengan.
Sufre callando lo que no puedes remediar hablando.
Vuélvase lo suyo a su dueño, y tendrás buen sueño.
Allá ellos que son blancos y se entienden.
Gana al que te quiere mal, y tendrás un amigo más.
Ni al jugador que jugar, ni al gastador que gastar, ni al avaro que guardar.
Más se aprende en un día de soledad que en ciento de sociedad.
Aunque suegro sea bueno, no quiero perro con cencerro.
La aguja viste a los demás y permanece desnuda.
Lo que se da al pobre se guarda en el cielo.
Suegras, nueras y cuñadas, son asas de caldera mal arregladas.