El que ofende escribe en arena; el que es ofendido, escribe en marmol.
A santos viejos no se les prenden velas o Santo viejo no hace milagro
Si no sabes quien eres menos vas a saber a dónde vas.
Al César lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.
Maldición de puta vieja, por do sale por allí entra.
Antes muerte que vergüenza.
Más fácil es de la obra juzgar que en ella trabajar.
El que se ajunta con perro a ladrar aprede.
A la mesa y a la cama, a su hora honrada.
Amistad de boquilla, no vale una cerilla.
Al albañil no le pongas la mesa hasta que le veas venir.
Plata de cura, ni luce ni dura.
Hay que saber nadar y guardar la ropa.
Si eres clemente, serás feliz siempre.
Guardas bien y no sabes para quien.
El matrimonio está como un cacahuete, hay que romper la cáscara para ver lo que hay dentro.
Según dijo Galeno, lo que para unos es malo, para otros es bueno.
Un espejo no sabe ser embustero.
Del dicho al hecho hay largo trecho.
La cola de la vaca mira a derecha e izquierda.
Cuando camines, camina. Cuando comas, simplemente come.
Más es la bulla que la cabuya (cuerda).
Es quien predica y predica, quien menos cree lo que explica.
La mujer que no dice que sí, no vale un maravedí.
Hombre de cojón prieto, no teme aprieto.
El que es buen juez por su casa empieza.
Quien porfía, alcanza hoy u otro día.
Nunca con menores, entables amores.
El zorro pierde el pelo, pero no las mañas.
Ni lugar sin taberna, ni puta sin alcahueta.
Que dulce queda la mano al que da.
Está permitido, en tiempo de peligro, andar con el diablo hasta haber atravesaado el puente.
Al amigo reconciliado, con un ojo abierto y el otro cerrado.
Quien poco tiene, pronto lo gasta.
Solo se pueden juntar las manos cuando están vacías.
Si quieres buena fama, no te halle el sol en la cama.
No hay majadero que no muera en su oficio.
El muerto al hoyo y el vivo al bollo.
Lleva la burra la carga, más no la sobrecarga.
A las armas las carga el diablo y las descargan los imbéciles.
Quien nada guardó, nada encontró.
Quien mal cae, mal yace.
Hermano ayuda y cuñado acuña.
Un solo dedo no puede atrapar un piojo.
No hay tonto para su provecho.
Una cosa es predicar y otra dar trigo.
De dinero y amistad la mitad de la mitad.
La mala moza, a porrazos hace las cosas.
Al final, todo saldrá bien, y si no, es que no es el final.
El hombre honrado a las diez acostado.