La constancia decisiva, vence al fin la suerte esquiva.
Más honrado es el que la honra merece que aquel que la tiene.
No te fíes de quien de ti desconfíe.
Ni Justicia ni verdad en la tierra encontrarás.
En la oscuridad todas las mujeres son bellas
Heredar hace medrar; que no trabajar.
No necesito niguas para ser tishudo.
A cada paje, su ropaje.
No hable de cuerdas en casa de un hombre colgado.
Dedica una parte de tus esfuerzos al bien común.
En quien nada sabe, pocas dudas caben.
Si el camello pudiera verse la joroba, se caería al suelo de vergüenza
La tontería se sitúa siempre en primera fila para ser vista. La inteligencia, por el contrario, se sitúa detrás para observar.
El sastre engaña al parroquiano, y bien vestido el parroquiano, a la mitad del género humano.
El amor devuelve a los viejos sabios a la infancia
Quien hace lo que puede, hace lo que debe.
Paciencia, hermanos y moriremos ancianos.
El ciego y el ignorante, tienen el mismo talante.
Si el que te aborrece tiene hambre, dale de comer pan; si tuviere sed, dale de beber agua.
Yo estudio derecho, dijo el borracho.
Cuando hay orden, hay muy poco que hacer.
Al confesor y al abogado, no les tengas engañados.
Viendo trabajar al maestro, se aprende el oficio presto.
En una empresa orientada a los productos estándares, uno es tan inteligente como el competidor más tonto.
Nunca dejes la certidumbre por la esperanza.
Ni la pobreza obliga a nadie a robar, ni la riqueza lo evita.
De tal palo tal astilla.
Estudiante memorista, pozo a simple vista.
El que quiera saber, que vaya a Salamanca.
Malo es callar cuando conviene hablar.
Creer a pie juntillas.
La alegría todo mal espanta
Hablar, no cuando puedas, sino cuando debas.
A quien presta nada le resta.
Nunca les falta que hacer ni al cura, ni al diablo, ni a la mujer.
Si has de andar en harapos, al menos que sean harapos limpios.
Cuando uno no sabe bailar, dice que el suelo está húmedo.
A maestro de espada, aprendiz de pistola.
Más se aprende en un día de soledad que en ciento de sociedad.
Lo prometido es deuda.
La paciencia es buena cura para todas las heridas.
Ruego y derecho hacen el hecho.
Guacharaca que come corozo, confianza tiene un su jopo.
Hacienda, que tu amo te atienda, y si no que te venda.
Asi joven supiera y el viejo pudiera.
Amar a todos, temer a Dios tan solo.
Quien mucho da mucho recibe.
El injustamente alabado, entienda que es engañado.
Poco se aprende con la victoria y mucho con la derrota.
Casarse bajo el palo de la escoba