«Si en una noche negra una hormiga negra sube por una negra pared, Dios la está viendo».
Luego que has soltado una palabra, ésta te domina; pero mientras no la has soltado eres un domador.
Quien calla otorga
El qu'es comedido, come de lo qu'está escondido.
La pasión embellece lo feo
Dádiva de lo mal ganado, no la recibe Dios con agrado.
Quien tiene dolencia, abra la bolsa y tenga paciencia.
Bien reza, quien en servir a Dios piensa.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
Cachicamo diciéndole a morrocoy conchúo
El mejor maestro de espada muere a manos del que no sabe nada.
Existe una única libertad: la verdad. Existe una única esclavitud: la mentira
De amigo reconciliado y de fraile colorado, guárdate con cuidado.
Más vale tender la mano que el cuello.
No es más rico el que más tiene sino el que menos necesita.
En el molino hacen falta dos piedras, en la amistad dos corazones
Si usted tiene mucho, dé algunas de sus posesiones; si usted tiene poco; dé algo de su corazón.
La oración de los rectos en su gozo.
Mas vale tener mal burro que ninguno.
Con el ojo bien abierto, difícil es el desacierto.
Bien guardar no es poco ganar.
El hijo prevenido se abastece en el verano, pero el sinvergüenza duerme en tiempo de cosecha.
A barbas honradas, honras colmadas.
A celada de bellacos, más vale por los pies que por las manos.
Buenas cuentas, conservan amistades.
Ni bebas sin ver, ni firmes sin leer.
Hablar bajo y obrar alto.
Tu hablar te hace presente.
El hombre discreto hace nacer más oportunidades que las que encuentra.
El que no puede sobrellevar lo malo no vive para ver lo bueno.
Callar como puta tuerta.
Una vez se engaña a un gitano, dos a ningún cristiano.
Hurtar para dar a Dios, solo el deminio lo aconsejó.
El que mal anda, mal acaba.
Moza que anda mucho por lo oscuro, si no ha pecado es porque no pudo.
A lo que se quiere bien, se castiga.
Aprende de maestro y vendrás a ser diestro.
Mujer refranes, o coja o puñetera.
La habilidad del artífice se conoce en su obra.
Echa un cacho de honradez al puchero, y verás qué caldo sale.
De baldón de señor, o de marido, nunca zaherido.
A barba muerta, obligación cubierta.
No busques la amistad de quienes tienen el alma impura; no busques la compañía de hombres de alma perversa. Asóciate con quienes tienen el alma hermosa y buena.
De quien te habla y no te mira mientras haces alguna cosa espérate la traición.
La conciencia es cobarde y la culpa que no tiene fuerza para impedir rara vez es lo suficientemente justa como para acusar
Si el padre es ajo y la madre cebolla, ¿cómo puede oler bien el hijo?
Da un dátil al pobre y disfrutarás de su verdadero sabor
No hay espada contra la simpatía afectuosa
Variante: En arca abierta, hasta el justo peca.
Buena pata y buena oreja, señal de buena bestia.