El que no tiene hechas no tiene sospechas.
La confianza es algo muy bonito, pero hay que ganarsela.
No es pobre el que tiene poco, sino el que codicia mucho.
La Ley del Talión, ojo por ojo y diente por diente.
La cruz de más excelencia es la cruz de la paciencia.
El mal que a muchos azota, consuelo es para el idiota.
Lo bien hecho bien parece.
Dios te guarde de hombre que no habla y de can que no calla.
La dicha de la fea, la hermosa la desea.
Mal haya el vientre que del bien recibido no le viene miente.
El que quiere amigos sin defectos, no tendrá ninguno.
Reunión de zorras, perdición de gallinas.
Es de sabios cambiar de mujer.
La oración de Zumaque: para trbajar no te mates.
Ser lento en dar es como negar.
Esta permitido ser más hábil que los demás; pero es peligroso parecerlo.
La necesidad tiene cara de hereje.
Predicar en desierto es como aconsejar a un muerto.
De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
Si deseas la paz, amistad y elogios? escucha, mira y ¡sé mudo!
A creer se va a la iglesia.
El que de nada sabe, de todo se unta.
La larga experiencia, más que los libros enseña.
El que evita la tentación, evita el pecado.
De quien no has tratado, no jures que es hombre honrado.
Desconfía del médico joven y del barbero viejo.
Detén con suavidad, deja ir con suavidad. Este es uno de los mayores secretos de la felicidad en el amor.
Al avaro, es tristeza hablarle de largueza.
Deja al maestro, aunque sea un burro.
Cuanto más sepas, más sufrirás.
Un asno siempre da las gracias con una coz.
Dios nos ha creado hermanos pero nos ha dado monederos separados.
Ser capaz incluso de atar al diablo a una almohada.
El que persevera triunfa.
Todo lo que es verdadero (lo que tiene raíz), dicen que no es verdadero (que no tiene raíz).
Mande quien pueda, y obedezca quien deba.
No es habilidad poca, saber nadar y guardar la ropa.
Al borrico viejo la mayor carga y el peor aparejo.
Mujer precavida vale por dos.
Si se ama una cosa y se la ve con los ojos del corazón, se olvidará su fealdad
Burlas de manos, burlas de villanos.
Un buen mozo y un abad no pueden cargar a un asno contra su voluntad.
Con un dios le bendiga no se compra nada.
Caridad buena, la que empieza por mi casa y no por la ajena.
Una mentira puede matar mil verdades.
Un gramo de discrección vale por un kilo de ingenio.
El pudor de la doncella la hace aparecer más bella.
Mande la razón y obedezca la pasión.
La fortuna es un cristal; brilla pero es frágil.
El hijo mal enseñado no será muy honrado.