Una reputación de mil años quizás dependa de la conducta de una hora.
La necesidad al menesteroso le obliga a ser mentiroso.
Nobleza y cariño, los hereda el niño.
Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán. Proverbios 3:1-2
Si tu dicha callaras, tu vecino no te envidiara.
Si haces mal, pecado mortal; pero si haces bien, pecado también.
Confianza en Dios, y poquita, decía una viejita.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
Soplar la pelusa de un abrigo de pieles, para descubrir el menor defecto.
Por lo demás, paciencia y barajar.
Es mejor ser desconfiado, que resultar estafado.
Mejor una palabra que serene a quien la escucha que mil versos absurdos.
A buena fe y sin mal engaño, para mi quiero el provecho y para ti el daño.
La verdadera grandeza no renuncia a la amabilidad.
Nada hay más atrevido que la ignorancia.
Abusar es mal usar.
Premio del trabajo justo, son honra, provecho y gusto.
En casa de viejo: no faltará un buen consejo.
El que menos sabe suele ser el que más presume.
El que tuvo, retuvo, y guardó para la vejez.
Cuatro cosas tenemos en mayor cantidad de lo que creemos: enemigos, deudas, años y pecados.
La amabilidad es arma más noble para conquistar.
No comas judías cuando hayas de andar entre gente de cortesía.
El miedo a los pequeños defectos hace crecer los grandes
En el modo de escupir se conoce el que es baboso.
Solo los pies del viajero saben el camino.
La mejor fraternidad es la desgracia.
Si un problema tiene solución,no hace falta preocuparse.
Justicia, cosa muy buena; pero no en mi casa, en la ajena.
El juego pone a prueba el oro, y el oro pone a prueba el juicio.
Cada cual hable de aquello que sabe, y de lo demás que calle.
La conciencia vale por cien testigos.
Puede que un hombre sea malo y buenos sus modales.
El hacer bien a un bellaco, es guardar agua en un saco.
Una persona que se cambia de ropa siempre se oculta mientras se está cambiando.
Para hacer el bien no hay que pedir permiso.
La gente obtusa, tan sólo vale las joyas que usa.
Oficio que no mantiene a su amo, vaya al diablo.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
Una buena dote es un lecho de espinos
La espada apareció en este mundo debido al retraso de la justicia.
Pobreza no es vileza.
La cortesía exige reciprocidad.
El sastre, corte y cosa, y no se meta en otra cosa.
La mala palabra, más que un guijarro descalabra.
El primer grado de locura es creerse cuerdo, y el segundo proclamarlo.
Los bienes son para aquellos que saben disfrutarlos.
Quien a decir agrias verdades se pone, agrias verdades oye.
De quien a la cara no mira, todo hombre discreto desconfía.
Más vale ser ciego de los ojos, que del corazón.