El que es de tu profesión, es tu perdición.
El respeto al derecha ajeno es la paz.
Cuando el hombre ha agotado las mentiras, encuentra la verdad en el nuevo saco
Refran de los abuelos es probado y verdadero.
Alábate, Juan, que si no te alabas no te alabarán.
No te acerques a una cabra por delante, a un caballo por detrás, y a un tonto por ningún lado.
Dando y tomando, no cabe engaño.
El deseo de aprender es natural en los hombres buenos.
El dinero al ignorante, lo hace necio y petulante.
El fraile, la horca en el aire.
Lo que Dios da, bendito está, cuando no es "calamidad".
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
No presuma de tener ciencia quien no tenga experiencia.
Es mejor mala avenencia que buena sentencia.
Mala y engañosa ciencia es juzgar por las apariencias.
Del viejo el consejo.
Más deberás a un buen hermano que a un mal cuñado.
El silencio es más disiente, que la palabra imprudente.
Hacer callar es saber mandar.
Nadie come mejor que el que se procura la comida con sus propias manos
Costumbre hace la ley.
A buenos ocios, malos negocios.
Quien da consejo no pedido, se expone a perder el consejo y el amigo.
La impureza, pesa.
Se habla de buenas acciones sin llevarlas a cabo y se hacen buenas acciones sin hablar de ellas
Una verdad dicha antes de tiempo es muy peligrosa.
La práctica hace al maestro.
No te deseo suerte porque esto no es lotería, el que sabe sabe y el que no, que Dios lo bendiga.
Más maestra es la adversidad que la prosperidad.
A cuentas viejas, barajas nuevas.
Belleza de cuerpo no se hereda
Alfayate que no hurta, poco medra con la aguja.
Zapatero amigo, las suelas quemadas y el hilo podrido.
Los amigos, el aceite y el vino deben ser viejos
El oficio quita el vicio.
Hiérese el cuerdo, porque no se ahorque el necio.
Vivir prevenidos, es de buen sentido.
La ocasión de hacer bien nunca se ha de perder.
Cuida bien lo que haces, no te fíes de rapaces.
La persona que es curiosa tiene un refrán para cada cosa.
A Dios, nada se le oculta.
A suerte mala, paciencia y buena cara.
Donde entra beber, sale saber.
Todos los que se rindan se salvarán; quienquiera que no se rinda, sino que se oponga con lucha y discordia, será aniquilado
Lo malo no está en el uso, sino en el abuso.
Todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Echad los prejuicios por la puerta: volverán a entrar por la ventana.
Cuenta y razón conserva amistad.
La joya no puede ser pulida sin fricción, ni el hombre perfeccionarse sin dificultades.
No dejes lo bueno por lo hermoso, ni lo cierto por lo dudoso.