Por la caridad entró la peste.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
Las estaciones son como una lima que trabaja sin ruido
Cada uno como pueda se explique, y se rasque donde le pique.
Un asno no aprecia compota de frutas.
Si tu beso tiene el ardor del sol, la rosa te dará todo su perfume
Morir sin perecer, es presencia eterna.
Quien tiene tienda que la atienda.
Da lo tuyo antes de morir, y dispónte a sufrir.
Fuerza sin maña no vale una castaña.
Quien tras el caldo no bebe, no sabe lo que se pierde.
La vida es una sorpresa continua
Solo deja para los demás lo que no quieras hacer tú mismo.
Quien se conforma tan solo con ver, ni siquiera piensa en tocar.
Tabernero que bebe, termina donde no debe.
Bien o mal, junta caudal.
Dichoso el burro que en el camino le quitan la carga.
El sol quema la espalda; el hambre el vientre.
Madre e hija caben en una camisa; suegra y nuera, ni en una talega.
El hombre que hace su fortuna en un año debería ser ahorcado doce meses antes.
No hay guerra más hiriente que entre hermanos y parientes.
Quien té presta, te ayuda a vivir.
Mi cerebro es tan grande que a veces se me escurre por la nariz.
La noche para pensar, el día para obrar.
Cuando tres marchan juntos tiene que haber uno que mande.
Antes mujer de un pobre que manceba de un conde.
Del mismo santo, siempre oirás los mismos milagros.
En lágrimas de mujer y en las cojeras del perro, ninguno debe creer.
Abrazar y besar solo es barbechar, pero cerca le anda el sembrar.
Quien va despacio y con tiento, hace dos cosas a un tiempo.
Ese da más vueltas que un puerco suelto.
La mujer hermosa, o loca o presuntuosa.
La boca rige la tierra, pero el mar lo rige la mano.
La hija a quien la pidiere, el hijo se mirará a quién se dará.
No saber ni torta.
La mosca es pequeña, pero es bastante grande para hacer uno enfermo.
Anda, mozo, anda, de Burgos a Aranda; que de Aranda a Extremadura, yo te llevaré en mi mula.
No creo en brujas, pero que las hay las hay.
Hacer de su capa un sayo.
Hay tres cosas que nunca vuelven atras: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.
La soledad no trae felicidad.
En la naturaleza, no hay castigos ni premios, solo consecuencias.
Bromas pesadas solo al que las da le agradan.
La felicidad consiste en tener buena salud y mala memoria.
La mujer en el hogar es reina a la que hay que amar.
Zapatero haz tus zapatos, y déjate de otros tratos.
De padre carpintero, hijo zoquete.
El que con cojos anda se llama bastón.
Deja lo afanado y toma lo descansado.
A burro muerto, la cebada al rabo.