De molinero mudarás, pero de robado no escaparás.
Fue sin querer...queriendo.
En tierra de abrojos, abre los ojos.
Nadie se baña dos veces en el mismo río, pues siempre es otro río y otra persona.
Mientras más se vive, más se aprende. Por eso había una vieja que nunca quería morirse.
Tan puta es el que las da como el que las toma.
Ten cuidado que un perro negro no se meta en medio
La mujer que no hace nada, es bien mirada.
Del mirar nace el amar y del no ver el olvidar.
La mujer y la mula cada día te hacen una y suerte te dará Dios si no te hacen dos.
Todo es nada lo de este mundo, si no se endereza al segundo.
Todo es según el cristal con que se mira.
A buen hambre, no hay pan duro.
Una sola palabra puede decidir un negocio. Y un solo hombre, la suerte de un imperio.
Haz todo lo que puedas, lo demás déjaselo al destino.
De lejanas regiones, mentiras a montones.
El alfayate del Cautillo hacía la costura de balde y ponía el hilo.
Si vences la desesperación vencerás otras batallas
Entre lo salado y lo soso está el punto sabroso.
Del buen vecino sale el buen amigo.
Con fuerza de voluntad, incluso un ratón puede comerse un gato
Sin padrino no se hace ni el milagro del Santo Cucarro, que con agua y tierra hacía barro.
Nuestros defectos nos imitan más cuando los observamos en otros.
Lo nuevo guarda lo viejo.
Entre casados, valor, que ya aguantarse es amor.
En los juegos de azar, la suerte es no jugar.
La felicidad da la vista a un ciego
Si quieres que reine la paz en el mundo debes tener paz en tu hogar; y para que la paz reine en tu hogar, debes primero vivirla en tu corazón.
Variante: Sol madrugador y cura callejero, ni puede ser buen cura ni el sol duradero.
Sin Ceres y Baco es amor débil y flaco
El buen cirujano, corta por lo sano.
Quien miente, pronto se arrepiente.
La viuda que se arrebola, por mi fe que no duerme sola.
La mujer golosa o puta o ladrona.
Rey determinado no ha menester consejo.
Razones sacan razones.
Si todos tirásemos en la misma dirección, el mundo volcaría.
A gloria me sabe el vino que viene de blanca mano y en un cristalito fino.
Cada día tiene su refrán y su afán.
El olmo tiene bellas ramas, pero no da fruto.
Pan de hoy, carne de ayer y vino de antaño y vivirás sano.
Lo que no mata engorda.
Amistad no probada, no es amistad ni es nada.
Hay gente bien, en la lata, y mucho guache con plata.
Con pelito... no hay delito.
Todos los hombres se entenderían bien sin las palabras mio y tuyo.
La juventud de un hombre jamás morirá, a menos que él la mate.
A su tiempo maduran las brevas.
Más vale tener malos amigos que buenos enemigos.
Nada sienta mejor al cuerpo que el crecimiento del espíritu.