Al rebuznar se verá quien no es león
Inclinar la balanza.
Yerra, y no poco, el que discute con un loco.
Como caldo de zorra, que esta frío y quema.
Reyes y mujeres no agradecen.
Acabar como el Rosario de la Aurora.
Si ves las estrellas brillar, sal marinero a la mar.
Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
Jugar bien sus cartas.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
Ya que la casa se quema, vamos a calentarnos.
Enfrenta la lengua; considera y rumia las palabras antes de que salgan de la boca.
Al fuego y al fraile no hurgarles.
La ensalada: salada, vinagre poco y bien aceitada.
Zarajo y ajo arriero, en Cuenca lo primero.
Jugarse hasta la camisa.
Riñen los ladrones y descúbrense los hurtos a voces.
Andar, andar que aún queda el rabo por desollar.
Es mejor escuchar poco y entender que escuchar mucho y no hacerlo.
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
Ser el último orejón del tarro.
Jurar ves magaña, quien jura te engaña.
Para alcanzar, porfiar.
Decir, dice cualquiera; hacer solo el que lo sepa, quiera y pueda.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
Arroz que no se menea, se quema.
Hacer del san benito gala.
Cazador, mentidor.
Malo es errar, pero peor es perseverar.
Reino dividido, reino perdido.
Del monte sale, con que se arde.
Amores reñidos, los más queridos.
Carta cortés, cada dos renglones, mentiras tres.
Alegría, albarderos que bálago se arde.
En Marzo tira el pastor el zarzo.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
Ropa que mucho se cepilla, pronto raidilla.
Zapatero remendón bien aprovecha el cambrillón.
Un "quizá" ni ata ni desata.
Sentarse en las cenizas entre dos banquillos
Mujer de lengua certa, mujer refranes.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
Ya que se quema la casa, calentémonos en ella.
Quien bebe recio, apura media azumbre en el almuerzo; y si un poco se descuida, otra media en la comida.
Ofrecer mucho, especie es de negar.
El que porfía mata venado.
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
Ponerse la tapa en la cabeza
Quien escucha, su mal oye.