Quien se casa, casa quiere.
Quien discretamente se cura, más dura; quien se cura y se curetea, su muerte desea.
Un padre puede mantener diez hijos, diez hijos no pueden mantener a un padre.
El viejo en su tierra y el mozo en la ajena miente de igual manera.
A hombre recién levantado, ni le propongas negocios ni le pidas un prestado.
Hijos y duelos nos hacen gastar pañuelos.
La suerte nunca da, solo presta.
Acertar, errando, sucede de vez en cuando.
Pedo con sueño no tiene dueño.
El hablar mismo idioma.
Empieza la tarea y luego termínala.
Adonde no te llaman, no vayas.
Querer y no querer, no está en un ser.
A tu enemigo fallecido, perdón y olvido.
El trabajo bien hecho da alegría en el pecho.
El ingenio obvia dificultades,.
Enfrenta la lengua; considera y rumia las palabras antes de que salgan de la boca.
Vecinas porque les digo las mentiras.
Ayer me negó un bocado, pero hoy me pide prestado.
Probando es como se guisa.
A tu amigo dile la mentira, si te guarda paridad, dile la verdad.
¡Ojo alerta con la moza y con la puerta!.
La oración de Zumaque: para trbajar no te mates.
De mozo rezongador nunca buena labor.
No se puede estar al plato y a las tajadas.
Comer sin apetito, hace daño y es delito.
A cada cosa le llega su tiempo.
Mañana de expectacion tarde de decepcion.
Quien hizo una, hará ciento.
Tiene más cuentas que un rosario.
Quien no oye consejo no llega a viejo.
Quien convida al cantinero, o está borracho o no tiene dinero.
La tradición y los platos se hicieron para romperse.
La mujer decente, sufre más que se divierte.
No dejes para mañana comida, hembra o vino.
A la vejez y a la juventud, espera el ataúd.
Entre los extremos de cobarde y de temerario está el medio de la valentía.
Buen amigo, el ya probado en el peligro.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
Bien urde quien bien trama.
Después de ir a discoteca, rependejo quien no peca.
El pastor ruin, por no dar un paso, tiene que dar mil.
Madre vieja y camisa rota no es deshonra.
Dios no cumple antojos, ni endereza jorobados.
La liebre es de quien la levanta, el conejo de quien lo mata.
En buena casa, mal inquilino.
Quien anda deprisa es el que tropieza.
Avaricia de tío, hacha de sobrino.
Que la esperanza no te lleve jamás a despreciar lo que tienes.
Quien muerte ajena desea, la suya se le acerca.