Que la esperanza no te lleve jamás a despreciar lo que tienes.
Avaricia de tío, hacha de sobrino.
El hoy aquí está; el mañana, ¿quién lo verá?.
Entre amigos no hay cumplidos.
Esta es la opinión del cuco, pájaro que nunca anida, pone el huevo en nido ajeno y otro pájaro lo cría.
A cada santo le llega su día.
Quien hijo está en tierra ajena, muerto está y vivo le espera.
Nunca me arrepentí de lo que no dije.
El uso es maestro de todo.
La experiencia del pasado, si no cae en el olvido, sirve de guía para el futuro.
La juventud del viejo está en el bolsillo.
Si mucho las pintas y regalas, de buenas hijas, harás malas.
El que paga por anticipado no conseguirá un trabajo bien hecho.
Hablen cartas y callen barbas.
Cosa que mal no puede hacer, no puede hacer bien.
Tiene más miedo que vergüenza.
Mañana será otro día.
Por oír misa y dar cebada no se pierde jornada.
Como es la madre, así es la hija.
Si clamares a la inteligencia, Y a la prudencia dieres tu voz; Si como a la plata la buscares, Y la escudriñares como a tesoros, Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios. Proverbios 2:3-4-5
Piensa la araña que todos son de su maña.
Lo mal ganado, ello y su dueño se lo lleva el Diablo.
La suerte es loca y a todos nos toca.
Si hay miseria, que no se note
Según es el dinero, es el meneo.
Cabra que tira al monte, no hay cabrero que la guarde.
El mirón mirar, pero sin chistar.
Enemigos grandes: vergüenza y hambres.
Quien mucho amenaza, el miedo tiene en casa.
Si no te vas a beneficiar, dejas que el otro se joda.
Para muestra basta un botón.
Quien a uno castiga a ciento hostiga.
El vicio es más peligroso cuando se pone la vestimenta de la virtud.
Si no fuera por el "si" y el "pero", ¿quién dejaría de tener dinero?
La mala suerte es pelota, que pega pero rebota.
Variante: Buena es la tardanza, que hace la carrera segura.
El que se casa fuera, o la trae o la lleva.
A buen señor, buena demanda.
De padres cantores, hijos jilgueros.
El ser humano es bueno cuando hace mejores a los otros.
Se pilla al mentiroso, antes que al cojo.
En la abundancia bueno es, guardar para la escasez.
Caridad y amor no quieren tambor.
Tres pueden decidir de forma satisfactoria si dos están ausentes
No hay como la mama de uno, que da dos platos por uno.
Ser capaz incluso de atar al diablo a una almohada.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
Jugar bien sus cartas.
Hija la primera, del padre entera.
Cada maestrillo, tiene su librillo.