Al que a buen árbol se arrima, buena sombra le cae encima.
Creerse el papá de los helados.
A ciento de renta, mil de vanidad.
Pintada en los WC.
La necesidad agudiza el ingenio.
Idos y muertos es lo mesmo.
Ignorante malo, mucho daño hace.
Hombre estudioso, vale por cien perezosos.
Que lo dejen hablar, y no lo ahorcan.
El saber no ocupa lugar.
Estudiante y diablo, una misma casa con dos bocados.
En negocios de mucho tomo, ándate con pies de plomo.
En chica cabeza caben grandes ideas.
Buen corazón quebranta mala ventura.
La virtud es de poco sueño.
Quien habla siembra, quien escucha cosecha.
El caballo y la mujer, al ojo se han de tener.
Con bolsillo ajeno, todo el mundo es limosnero.
Abrojos, abren ojos.
Quien comete muchas injusticias, busca su propia ruina.
Lo heredado y lo ganado al juego, se tiene en poco aprecio.
Riqueza vieja es la nobleza.
Codicia mala a Dios no engaña.
Quien más tiene, menos suelta.
La ocasión cuando es propicia, tonto es quien la desperdicia.
El marido celoso nunca tiene reposo.
Va como honda que lleva el diablo.
El guerrero no es alguien que pelea, no tiene derecho a tomar la vida de otro. El guerrero, para nosotros, es aquel que se sacrifica por el bien de los demás.
Aburrimiento y nervios son contagiosos
El que amenaza, pierda la ocasión de la venganza.
Fragilidad tu nombre es mujer.
El que solo se ríe, de sus maldades se acuerda.
Remienda tu sayo y te durara otro año.
Jugador que se irrita no le cases con tu hija.
Firmar sin leer, solo un necio lo puede hacer.
Buenas palabras y buenos modales, todas las puertas abren.
Cuanto más cerca estamos sentados, más regañamos.
Condición es de mujer despreciar lo que dieres y morir por lo que le niegues.
La verdadera grandeza no renuncia a la amabilidad.
Cada día, trae y lleva penas y alegrías.
Ciertas son las trazas, después de las desgracias.
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
Tirar la piedra y esconder la mano, es cosa del villano.
La mujer virtuosa, corona es de su marido.
El ojo no lleva carga, pero sabe cuánta puede soportar la cabeza.
Hermanos hay tanto por hacer!
Dios da bragas a quien no tiene culo.
La ropa de mala traza, se lava siempre en la casa.
La malicia de los unos nace de la estupidez de los otros.
Cada puerta va bien en su quicio, y cada uno en su oficio.