Nunca peca por estulto, quien sabe escurrir el bulto.
Al perro y al niño donde le den cariño.
No porque ande pa delante, deja de ser ignorante.
Tripas llevan piernas.
La hermandad hace al masón, y el presupuesto al "mamón".
A quien dices tu secreto, haces tu dueño.
La unión hace fuerza.
Quien poco tiene, pronto lo gasta.
La mujer hacendosa es la más hermosa.
Muy bien conoce la rama, el mico que la encarama.
Por mi dinero entro y salgo, luzco y valgo.
A mal dar, apretar el culo contra el sitial.
El que tiene narices, no manda a oler.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
Más querría servir que recibir.
La burla, para quien le gusta.
Quien hace agravios, escríbelos en el agua; quien los recibe, en el corazón los graba.
Dos ladrones tienes en casa tú, el teléfono y la luz.
Al mal dar, tabaquear.
La más cauta es tenida por más casta.
No con quien naces, sino con quien paces.
Tan solo debes sembrar lo que puedas abonar.
Magra olla y gordo testamento.
Con la mujer y el pescado, mucho cuidado.
Abril, siempre fue vil.
El que esta abajo no tiene miedo de caer.
Vivir de fiado es la manera de pagar el doble.
Cuando borrachos hay, madre falta.
Donde lo hay, se gasta.
El enfermo quiere su vida, el médico quiere sus honorarios.
Donde las dan las toman y callar es bueno.
Es mejor callar que con tontos hablar.
A la mujer y al caballo no hay que prestarlos.
Serio como perro en bote.
Médico sin ciencia, poca conciencia.
El amigo, lo escojo yo, el pariente, no.
Lo que no puede curarse hay que aguantarlo.
Emprestaste, perdiste al amigo.
Codicia mala, el saco rompe.
Renegad de hombre, que le hace ruido hasta el nombre.
Guardaré hoy que puedo; que quizás mañana no mueva un dedo.
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.
Al pan, pan. Al vino, vino.
A quien te pide capa por justicia, dale la media en paz.
Todo lo que sube tiene que bajar.
El oficio quita el vicio.
Cacera y pesquera, a la vejez piojera.
A otra cosa mariposa.
La carta, corta, clara y bien notada.
Pronto y bien no hay quien.