Quien no ahorra la cerilla cuando puede, no tiene una peseta cuando quiere.
La experiencia es la madre de la ciencia.
Veinte años puta y uno casada y eres muy honrada.
El que guarda siempre encuentra.
A Dios, nada se le oculta.
Cuando la fuerza manda, la ley calla.
Se las sabe por libro
La misa, dígala el cura.
Quien vale mucho hace mucho.
Bromas pesadas solo al que las da le agradan.
De desgraciados está el mundo lleno.
De los vanos temores nacen todos nuestros daños.
Quien siembra favores, cosecha rencores.
Ciento que hice, a todos satisface; pero una que erré, y todas las cagué.
A buenos ocios, malos negocios.
Si no sabes estar solo, nunca serás libre.
Lo malo sin maestro se aprende.
Al miedo plata; y al amor cariño.
Cree el ladrón que todos son de su condición.
Remendando y zurciendo, vamos viviendo.
La hija de la cabra que ha de ser sino cabrita.
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
Dios castiga, pero no ha palo.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
En los grandes aprietos, crece el entendimiento.
Todo flujo debe tener su reflujo.
Cuídate/líbrate del agua mansa que de la brava me cuido/libro yo.
Razonar para reñir, es cosa de reír.
Administrador que administra y enfermo que enjuaga, algo traga.
La mujer tiene que arreglarse, la joven para agradar y la vieja para no espantar.
Las disputas dejan a la verdad en el medio y a las partes de un lado y otro.
Las obras, con las sobras.
A la par, es negar y tarde dar. A la tercera va la vencida.
Quien con su navaja se capa, buenos cojones se deja.
Bien o mal, casado nos han.
Quien habla con argumentos, no grita ni hace aspavientos.
De los escarmentados nacen los avisados.
A palabra necias, oídos sordos.
Hasta las penas severas, con plata son llevaderas.
No enciendas un fuego que eres incapaz de apagar.
Se debe desconfiar de un mal libro como de una seroiente, que temprano o tarde da muerte a los que se distraen en ella.
No caben dos pies en un zapato.
Menea la cola el can, no por ti sino por el pan.
Hasta meter, prometer; y después de metido, se acabó lo prometido.
Las firmes amistades se hacen en las mocedades.
Quien vive de recuerdos, vive entre muertos.
Al padre, si fuere bueno, sírvele; y si malo, súfrele.
No hagas bien a villanos, si no eres loco ni santo.
La tierra será como sean los hombres.
Tiene doble trabajo hincharse y deshincharse.