Madre quiero ser, e hijos tener.
Dios hace lo que quiere, y el hombre, lo que puede.
Cada uno dice quién es.
Bromas pesadas nunca sean dadas.
El interés tiene patas.
Palabra dicha, no tiene vuelta.
Es hombre honrado el que es todo lo que hay que ser para no morir ahorcado.
El que no tiene mujer, bien la castiga, y el que no tiene hijos, bien los cría.
De buenos y de mejores a mi hija vengan demandadores.
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
Es mejor dar un centavo que prestar un peso.
Cada uno es muy libre de hacer de su capa un sayo.
Cosa buena es arrepentirse, pero mejor cosa aún es no exponerse a ello.
En la necesidad se conoce la amistad.
Nunca les falta que hacer ni al cura, ni al diablo, ni a la mujer.
La madre y la hija, por dar y tomar son amigas.
El que no tiene vergüenza, toda la calle es suya.
La ciencia siempre es decente, y la ignorancia insolente.
Para que alcance siempre tiene que sobrar.
Ayudar al pobre es caridad; ayudar al rico, adular.
Hacer el bien, parecerse a Dios es.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
Sabio es aquel que piensa antes de actuar.
De ahora en adelante yo sere mi propio comandante. (Frase ingenua dicha por los "abuelos" al acabar la mili).
Necesitado te veas.
Da y ten, y harás bien.
La belleza y la verdad, las dos caras de la realidad.
Ahorrar y más ahorra, que contigo vive quien lo ha de gastar.
Obras caritativas, esas son mis misas.
Hacer de toda hierba un fardo.
Otra de esas y me subo el cierre.[relevancia dudosa]
De bromas pesadas, veras lamentadas.
Mucho tocado y poco lixo.
Doblada es la maldad que sucede a la amistad.
Educación y pesetas, educación completa.
No hay dos sin tres. (Siempre hay consecuencias)
Abogacía, que una boga y otra cía.
A la mujer y al papel por detrás has de ver.
Mejor es resignarse que lamentarse.
Quien té presta, te ayuda a vivir.
Reflexionar tres veces antes de obrar.
Como vives, juzgas.
Quien no arrisca, no aprisca.
Reírse de la vida para que la vida no se ría de uno.
Hablar con boca prestada, sabe bien y no cuesta nada.
Humano es el errar y divino el perdonar.
Nuestros padres, a pulgadas, y nosotros, a brazadas.
Aunque digas y no hagas, haz y no digas.
Una desgracia, a cualquiera le pasa.
Uno hizo la calza, y otro se la calza.