Vergüenza y virgo perdidos, por siempre idos.
Cada uno es maestro en su oficio.
Mas vale dar que recibir.
Reniego del amigo, que se come solo lo suyo y lo mío conmigo.
Los hombres prudentes aprenden con los errores de otros; los tontos por los errores propios.
La niña que más se cuida, resulta a veces jodida.
Difama, que algo queda.
Variante: En caso de duda, que sea yo la viuda.
A padre avaro, hijo pródigo.
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
La labranza es hermana gemela de la crianza.
La pobreza es dura carga, pero hace callo a la larga.
Condición de buen amigo, condición de buen vino.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
No es pecado ser pendejo, el pecado es no querer dejar de serlo.
Obra hecha, dinero espera.
No ha nacido aún quien cuide lo ajeno.
Mal hace quien nada hace.
El comer y el cagar, con reposo se han de tomar.
Quien no se arriesga, no pasa la mar.
Cada cual es rey en su casa.
Leerle a uno la cartilla.
Trabaja junto para el beneficio de toda la humanidad.
Siempre ayuda la verdad.
Donde hay voluntad, hay un camino.
Te puedes arruinar por porfiada y por fiar.
Esconder la ignorancia es hacerla crecer.
Cuesta poco prometer lo que jamás piensan ni pueden cumplir.
El que carece de ideas, hace suyas las ajenas.
A cada uno lo toca escoger, la cuchara con la que ha de comer.
Que nadie le diga lo que tiene que hacer a alguien que ya ha decidido cuál debe ser su destino.
Remendar y dar a putas.
Lo que dejes para después, para después se queda.
Abad, judío y madona, jamás perdonan.
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
Intimidad, con ninguno; trato, con todo el mundo.
Tantos trabajos y a la vejez andrajos.
Decir, me pesó; callar, no.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.
Adonde quiera que fueres, ten de tu parte a las mujeres.
Errar es humano, perdonar es de sabios.
Cuenta errada, sea enmendada.
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
La necesidad conduce a Dios.
La honestidad excesiva raya en la estupidez.
Manantiales de salud son la higiene y la virtud.
No se nace caballero: hay que saber serlo.
Dueña que mucho mira, poco hila.