Cuando a Roma fueres, haz como vieres.
Hasta el "vivo" más ufano, cae a veces de marrano.
La ambición y la venganza siempre están hambrientas.
Quien tiene hijo en tierra ajena, muerto le llora, y vivo le espera hata que llega la triste nueva.
El primer amor se parece a las primeras nieves; raramente perdura
Con buenos modos se consigue todo
Novia para siempre, mujer para nunca.
Hasta ajustar, regatear.
A ninguno le da pena, comer cosita buena.
Casa junto al río y ruin en cargo no dura tiempo largo.
Por miedo a los gorriones, no se deja de sembrar cañamones.
El arado rabudo, el arador, barbudo.
Estrenar casas y domar potros, otros.
Sementera temprana, de cien una vana.
El cuchillo no conoce a su dueño.
El que bien lo sabe, pronto lo reza.
No coma cuento coma carne.
Pelean los toros, y mal para las ramas.
Después de vendimiar siempre sobran cestos.
Elogia el campo maduro, no el maíz verde.
Cada cual sabe lo que carga su costal.
A cordero extraño, no agasajes en tu rebaño.
Que en el año nuevo lleves la mano derecha extendida siempre para ofrecer amistad, nunca para pedir.
Mal haya el vientre que del bien recibido no le viene miente.
Hablar poquito, y mear clarito.
Todo lo quiero: consejo y conejo.
Yo no lo entiendo, que tanta gente de bonete dónde mete.
Hay miles de miserias en un solo amor
Agua de Febrero, mata al onzonero.
Las llamas se elevan más cuando cada uno les echa leña.
Mejor que juntar las manos para rezar, es abrirlas para dar.
Comer fruta, hablar puta, leer carta, bien se puede hacer en la plaza.
El siguiente vicio es la mentira, si el primero son las deudas.
Buenos son barbos cuando no hay truchas a mano.
Dios mío: ¡quítame lo pobre!, que lo feo se me quita con dinero.
El que trae , lleva.
A quién le dan pan, que llore.
Al mal caballo, espuela; a la mala mujer, palo que le duela.
Más tiran nalgas en lecho que bueyes en barbecho.
Un hombre no vaga lejos de donde se está asando su maíz.
El que en buen árbol se aloja, dos veces se moja.
Hacer una tempestad en un vaso de agua.
Beber, hasta la hez.
Al que le falta ventura, la vida le sobra.
El que mucho habla, mucho yerra.
La muerte en la patria es agradable.
El futuro pertenece a los que se preparan para él.
Una mano y un pie no aplauden juntos.
Quien mucho se arremanga, vésele el culo y la nalga.
Quién dijo pereza, dijo pobreza.