Trasnochar y madrugar no caben en un costal.
Miércoles de ceniza, que triste vienes, con 46 días que traes de viernes.
Variante: La vaca pequeña siempre parece chala.
Más vale odiado que olvidado.
Los pensamientos no pagan peaje
Marido rico y necio no tiene precio.
Los verdaderos amigos son tan raros como las moscas blancas
La falta de progreso significa retroceso.
Más vale tener que dar, que tener que mendigar.
A la mujer ventanera, tuércela el cuello si la quieres buena.
En Diciembre, no hay valiente que no tiemble.
Si comes cerezas con los poderosos te arriesgas a que los huesos lluevan contra tu nariz.
Dinero guardado, barco amarrado.
Lo que la mujer no logra hablando, lo logra llorando.
Esas perlas, perdónalas, por tener que engarzarlas.
Todo lo que me gusta es pecado o engorda.
Vosotros, los europeos, tenéis los relojes, pero nosotros tenemos el tiempo.
Vino y mujeres, dan más pesares que placeres.
Variante: El pez, por su propia boca muere.
La amistad y el amor, dos bellas mentiras son.
El destino baraja, nosotros jugamos.
Cuando el sauce se muere la primavera está a punto de llegar
Rico y de repente, no puede ser santamente.
Las palabras son las hojas, los actos son los frutos.
El hijo prevenido se abastece en el verano, pero el sinvergüenza duerme en tiempo de cosecha.
Más labra el dueño mirando que diez yuntas arando.
Hablando, hablando, la ocasión se va pasando.
Cuando pasan rábanos, cómpralos.
Una buena mañana hace buena la jornada.
Hacer la del capitán Araya; embarcar a los demás y quedarse en la playa.
Como el culebrón de majano, que tira la piedra y esconde la mano.
Cree el fraile que todos son de su aire.
Quien sobre tarja bebe, lo bebido lo mea y lo meado lo debe.
La mujer finge más que miente; el hombre miente más que finge.
Comer sin vino es miseria o desatino.
¡Somos gente pacifica y no nos gusta gritar! (Transición española)
Más tiran dos tetas que dos carretas.
Donde pan comes migas quedan.
Un jesuita y una suegra saben más que una culebra.
Dar es corazón, pedir es dolor
Agarra al toro por los cuernos, al hombre por la palabra.
A cada necio agrada su porrada.
No coloques el puchero en el fuego si el ciervo aún corre en el bosque
Lo que trae un día se lo puede llevar otro.
Al amigo y al caballo, no hay que cansarlos.
Hijos y mujer añaden menester.
Hoy es el mundo; mañana es otro mundo
Agosto y vendimias no son todos los días.
El que se va para Aguadilla pierde su silla. Y el que de Aguadilla viene su silla tiene.
Nadie ponga al fuego su olla vacía esperando que el vecino se la llene de carne.