¿Qué parió la burra?. Lo que la echó el asno.
Hablando nos entendemos.
El hábito no hace al monje.
Hace un frío que se hielan las palabras.
Que quiera, que no quiera, el asno ha de ir a la feria.
Lo que no acaece en un año, acaece en un rato.
El santo ausente, vela no tiene.
Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
Se cree el bizco rey entre los ciegos.
Quien ríe el viernes, llora el domingo.
El buen vinagre del buen vino sale.
El vuelco del carro delantero puede servir de aviso al que va detrás.
Del desconsuelo al consuelo no va ni un pelo.
Vive cantando, muere llorando.
En el amor solo el principio es divertido
Un perro no entra en una casa donde hay hambre.
El que da grandes cosas quiere a cambio grandes cosas
Aguadores y taberneros, del agua hacen dineros.
El juego de Venus no es para hombres viejos.
Gatos y mujeres, en casa; hombres y perros, en la plaza.
No desees a la mujer del prójimo...date el gusto.
El perro no come perro, ni el gorgojo come fierro.
Donde hay hambre no hay tortilla mala.
Variante: En Febrero busca la sombra el perro; a finales, que no a primeros.
Quien virtudes siembra, fama siega.
Nadie diga mal del día hasta que sea pasado y la noche venida.
Mujer, viento, tiempo y fortuna, presto se muda.
Gallegos y asturianos, primos hermanos.
Francés sin jamón ni vino, no vale un comino.
Antes con buenos hurtar que con malos rezar.
A un fresco, un cuesco.
A falta de olla, pan y cebolla.
Los burros se buscan para rascarse.
El que juega con el tabernero o está loco o le sobra el dinero.
Por la noche juju y por la mañana burra muerta.
A perro viejo no hay tus tus.
Más sabe el zorro por viejo que por zorro.
A ama gruñona, criada rezongona.
De los muertos no se hable sino bien.
Al gato goloso y a la moza ventanera, tápales la gatera.
Gozo anticipado, gozo malogrado.
El que bien vive, harto letrado es.
Si a tu vecino quieres mal, mete las cabras en su olivar.
Quien dice adiós, sin marcharse, ganas tiene de quedarse.
Con una palabra se repara una deuda de 1000 nyang.
Su ladrido es peor que un mordisco
Cacarear y no poner huevos, cada día lo vemos.
Hija que casas, casa que abrasa.
No te fíes de las nieblas, ni de las promesas de suegra.
Barba de tres colores no la tienen sino traidores.