No creas en el llanto de un heredero, muy a menudo no es más que una risa disimulada
Casa oscura, candela cuesta.
Uva moscatel, no llega al tonel.
Donde reina la mujer, el diablo es primer ministro.
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
Hijo de viuda, o mal criado, o mal acostumbrado.
Las migas de pan a las dos vueltas ya están, las del pastor cuando más vueltas mejor.
La arena del desierto es para el viajero fatigado lo mismo que la conversación incesante para el amante del silencio.
Casa revuelta, huéspedes espera.
Quien duerme diez horas, a la vejez llora.
¿Tienes té y vino? Tus amigos serán numerosos
Quien no sabe dar sabe recibir
El barbecho de enero hace a su amo caballero.
En casa llena el loco no se apena.
Los falsos amigos y las deudas, siempre llegan sonriendo.
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
Comer uva y cagar racimo.
Un amigo trabaja a la luz del sol, un enemigo en la oscuridad.
Los que temen una caída están medio vencidos.
El que no chilla, no mama.
Ayer era una flor, hoy solo es un sueño
Que cada zorro cuide su propia cola.
Con los curas a oscuras nunca te quedes, que aunque llevan refajos no son mujeres.
Cada burro apechuga con su carga.
De uvas a peras.
Desde donde se posan las águilas, desde donde se yerguen los jaguares, el Sol es invocado.
Vive la vida y no dejes que la vida te viva.
Un regalo tan insignificante como una pluma de ganso enviada desde lejos tiene mucho sentido.
Entre Pinto y Valdemoro. (Frase utilizada en España para a alguien que duda).
Esa negrita chiflada, no paga desbraguetada.
Cada pájaro lance su canto.
Quien no arde en llamas no inflama
La pobreza no es un delito, pero es mejor no mostrarlo.
Norte claro, sur oscuro, aguacero seguro.
El enemigo del padre no es amigo del hijo
Casa donde manda la mujer, no vale un alfiler. Pero las hay por doquier.
En la abundancia de agua, el tonto tiene sed.
Para olvidar un querer, tres meses de no ver.
Te lo digo a ti, mi nuera; entiendelo ti mi suegra.
El arco al poniente, desunce los bueyes y vente.
Donde las leyes flaquean, los pillos se pavonean.
El muerto a la sepultura y el vivo a la travesura.
Demasiada alegría es dolorosa
Se empieza por avergonzarse de un vicio y se acaba alardeando de él
Lo que se otorga a la amistad vuelve multiplicado
Boñiga de Abril, tira manchas mil.
Ayunen los santos, que no tienen tripas.
No conviertas en amigo al que has vencido
Lo que no cuesta no vale.
Digas lo que digas, siempre dirán que dijiste, que no dijiste nada