¿Zurría la panza? Pide pitanza.
A confite de monja pan de azúcar.
La mentira busca el rincón.
Entre casados y hermanos no hay que meter las manos.
La espina saldrá por donde entró.
Hablar más que lora mojada.
Baila Antón según le hacen el son.
El orgullo ciega por unos instantes, dejando recuerdos indelebles
Vino, amigo y aceite, cuanto más antiguo más ferviente.
El mundo es un tira y afloja, y para que unos rían, otros lloran.
El diecisiete de enero piden por sus animales desde el pastor al yuntero.
Solo el ciego tantea en la oscuridad.
Ni quito ni pongo rey.
El valor crea vencedores; la concordia crea invencibles.
El verano es la madre de los pobres
Llanero no bebe caldo ni pregunta por camino.
No puede impedirse el viento. Pero pueden construirse molinos.
Ni al niño el bollo, ni al santo el voto.
Casa sin madre, río sin cauce.
Al segar ser bien pagado, dice al estercolador, su sembrado.
Ausentarse y morirse, todo es irse.
Comer hasta reventar, beber hasta emborracharse, que lo demás es vicio.
El que ve el cielo en el agua ve los peces en los árboles.
Toda flor quiere ser fruto.
La sangre del pobre el rico se la come.
El hijo borde y la mula cada día se mudan.
Más fuerte era Sansón y le venció el amor.
Lo que sucede en la olla solo el cucharón lo sabe
En casa del gaitero, todos son danzantes.
Donde manda el amo se ata la burra.
El ceremonial es el humo de la amistad
Una sola vez no es costumbre.
Andallo, mi vida, andallo, quien no puede a pie, que vaya a caballo.
El pastor que se acuesta con sus abarcas, cuando se despierta no se las calza.
Comer en bodegón y joder en putería.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
Amistad de yerno, sol en invierno.
Ave de pico, no hace al amo rico.
De mala sangre, malas morcillas.
Cada mozo lancee su toro.
Remendar y dar a putas.
Antes di que digan.
Más matan cenas que guerras.
Cuando un tonto se agarra a una reja, o la arranca o no la deja.
Aun el león se defiende de las moscas.
La ruana no hace al arriero, ni el vestido al caballero.
El dolor es antiguo
Las mujeres son como las veletas: solo se quedan quietas cuando se oxidan.
Agua en cesto se acaba presto.
A buen año y malo, molinero u hortelano.