Mendigo y carbonero oficio de pocos dineros.
Ni con toda hambre al arca, ni con toda sed al cántaro.
Más vale ser ciego de los ojos, que del corazón.
Madeja enredada: quien te madejó, ¿por qué no te devanó?.
Mejor pájaro libre que rey cautivo.
Loquillo y los Trogloditas.
Como la mosca es Arteaga; donde se para "la caga".
Araña de día, carta o alegría.
Más vale tender la mano que el cuello.
Al amigo que no es cierto, con guiño de tuerto.
Ara hondo, siembra pronto, tira basura y ríete de los libros de agricultura.
Echar confites a un cochino, es desatino.
Mujeres y Palomas, aunque salgan con gemidos, vuelven a sus nidos.
A rocín viejo, cabezada nueva.
En San Nicolás de los vinos agudos, de treinta vecinos veintinueve cornudos.
Una buena reputación es como un ciprés, que, una vez cortado, jamás da ya ramas.
El que hoy te compra con su adulación mañana te venderá con su traición.
El vino hace buena sangre
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
Más logran las lágrimas que las palabras.
Hacienda de muchos, los lobos se la comen.
Sé dueño de quien no te ama y esclavo de quien te ama
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
Al bueno por amor y al malo por temor.
Huerto y molino, lo que producen no lo digas al vecino.
Cuanto más primos, más adentro.
¡No nos mires, unete! (Transición española).
Como canta el abad responde el monaguillo.
Menea la cola el can, no por ti sino por el pan.
El que a burros favorece, coces merece.
Un manjar continuado, enfada al cabo.
Más debes guardarte de la envidia de un amigo, que de la emboscada de un enemigo.
El casado, casa quiere y costal para la plaza.
El cielo castiga, el cielo reprende, pero el cielo no hace nada de esto cuando la gente está comiendo.
Entre bellacos, virtud es el engaño.
Para los muertos y los ausentes no hay amigos
La mujer que poco vela, tarde hace luenga tela.
Naipes, mujeres y vino, sacan al hombre de tino y lo llevan por el mal camino.
Grabemos los agravios en la arena y las gentilezas en el mármol.
Amor viejo, pena pero no muere.
Dos pueden mentir hasta que un tercero cuelgue.
Casa en la que vivas, viña de la que bebas y tierras cuantas veas y puedas.
El hombre ladino, estando entre extraños no bebe vino.
Moza de mesón, no duerme sueño con sazón.
Cercón lleva la luna, mi amor se moja.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
Estar como un gallo en paté.
Para decir que el toro viene, no es menester tantos arrempujones.
Después de la guerra, todos son generales.
Los hombres dan a los amigos la alegría, y a sus mujeres, la murria