A donde vas bien. A donde más se tiene.
Bien canta Marta después de harta.
Oye, ve y calla, y vivirás vida holgada.
Son necesarios los amigos hasta en casa del diablo
En el marido, prudencia; en la mujer, paciencia.
Nunca cages mas de lo que comes.
Vieja que baila, mucho polvo levanta.
Buena fama, hurto encubre.
Los hijos de Verdolé, que le enseñan a su padre a joder.
Campanitas de Toledo, óigoos y no os veo.
Hace más ruido un árbol cayendo que un bosque creciendo.
Amistad fundada en el vino dura como el vino; solo una noche
El hombre es fuego, la mujer estopa, viene el diablo y sopla.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
La mujer pare llorando, y la gallina cantando.
Si mi barba se quema, los otros vienen a encender su pipa en ella.
El ruso tiene tres principios: quizá, de alguna manera, no importa.
Malo es el zamarro de espulgar, y el viejo de castigar.
Ira de hermanos, ira de diablos.
Aprovéchate gaviota que no te verás en otra.
Sigue los impulsos de tu corazón
El día que hayais envenenado el último río, abatido el último árbol, y asesinado el último animal, os dareis cuenta que el dinero no se puede comer.
Hay alegrías sosas y tristezas sabrosas.
Del amor al odio, solo hay un paso.
Quien bebe por calabaza, no se sabe el vino que traga.
Puedes darle un consejo a alguien, pero no puedes obigarlo que lo siga.
De la norteña y la tapatía, la primera tuya, la segunda mía.
Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
Aquel cuya sonrisa le embellece es bueno; aquel cuya sonrisa le desfigura es malo.
Haragán y gorrón, parecen dos cosas y una son.
Ni "arre" que corras ni "so" que te pares.
Uno madrugó y veinte duros encontró, pero más madrugó el que los perdió.
La ensalada: salada, vinagre poco y bien aceitada.
Que tengas calor en tu iglú, petróleo en tu lámpara y paz en tu corazón.
Barco grande ande o no ande, y mujer grande aunque me mande.
Carnero, hijo de oveja, no yerra quien a los suyos semeja.
Rosquilla de monja, fanega de trigo.
Si los tontos volaran, quince años nublado.
Un hombre puede lo que sabe
El prometer no empobrece, y cosa de ricos parece.
Bien reza, pero mal ofrece.
Cuando dos elefantes riñen la que se lamenta es la hierba.
Los justos pagan por pecadores.
Burro prestado termina con el lomo chollado.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
Un clave pequeño abre grandes puertas.
Vicio no castigado crece desatado
Quien arroz come, buenos carrillos pone.
Cualquier cosa que se planta, se cosecha.
Lo de balde es caro.