A barco viejo, bordingas nuevas.
No te desesperes mientras puedas enamorarte
Burro amarrado, leña segura.
Por San Andrés el vino nuevo, añejo es.
Tres ces matan a los viejos: caída, cámaras y casamiento.
Ni reprender ausentes, ni adular presentes.
Suegra, ni de caramelo.
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
Nadie diga "De esta agua no beberé", ni "De este pan no comeré".
Un día en prisión es como mil otoños fuera.
Con pan y vino, se anda el camino.
Sombrerito nuevo tres días en estaca.
Variante: De casta le viene al galgo el ser rabilargo.
De buena harina, buena masa.
De los sufridos se hacen los atrevidos.
Entre camellos nadie se burla de las jorobas.
Ni arroz pasado, ni guiso ahumado.
La mujer que no dice que sí, no vale un maravedí.
No creas nunca en cielo serrano, lagrimas de mujer o cojera de perro.
El pájaro que canta a destiempo es muerto.
Yerros por amores, merecen mil perdones.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡cuánta pez se gastaría!.
El amor no respeta a nadie
La paz con una porra en la mano es la guerra
Las pulseras de metal suenan si son dos.
Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía.
Si quieres hacer reír a Dios, ¡Cuentale tus planes!.
Rico es quien no debe y pasa como puede.
Con rastra y soltera, tenla por ramera.
A este le dicen Zapata... si no la gana la empata.
Por la boca muere el pez.
Ríete de lo de aquí abajo y manda el mundo al carajo.
No paga los platos rotos, pero arma los alborotos.
Tira el buey, tira la vaca; más puede el buey que la vaca.
Para que no pierda el paso la burra, de cuando en cuando una zurra.
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.
Loro viejo no aprende a hablar.
El flojo y el mezquino recorren dos veces el camino.
Favores recordados, ¡ya están saldados!.
La zorra vieja en el lazo se mea.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.
Hablar de la edad y del dinero es conversación de arrieros.
Fraile con sueño tiene mal rezo.
No hay pero que valga.
De vino aguado o agua envinada, no me des nada.
La mala palabra, más que un guijarro descalabra.
De jugador a cornudo, el canto de un duro.
De aceituna, una; de vino una laguna; y de asado, hasta quedar botado.
El ojo del amo engorda el ganado.
Canta zurrón, canta, si no, darte he una puñada.