Mientras más se vive, más se aprende. Por eso había una vieja que nunca quería morirse.
Los ladrones no pueden robar el amor, pero a menudo el amor vence ladrones
Los buenos vuelan, los malos quedan.
Se fue su corazón , está sumergido en su pensamiento.
El poco comer y el poco parlar no hizo nunca mal.
Una visita larga, ¿a quien no carga?.
El que nace para pito nunca llega a corneta.
Por la Virgen de Lorena, verano fuera.
Donde hubo un gran mal, queda señal.
A la corta o a la larga cae el burro con la carga.
Dinero que volando vino, se va por igual camino.
Juramento, juro y miento.
Zapato, ¿cuánto duras?, cuanto me untas.
Saca, pero pon, y siempre habrá en el bolsón.
Los pajaritos de arriba, siempre se cagan en los de abajo.
Como se vive, se muere.
Si esta víbora te pica, no hay remedio de botica.
Quien busca encuentra, aunque otra cosa sea.
Variante: Sacristán que vende cera y no tiene colmenar, o la saca de la oreja o la roba del altar.
A la mañana el blanco y el tinto al serano.
En enero, plante ajero; a finales, que no a primeros.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
Fingir locura, es a veces cordura.
Quien tiene enemigos, no duerma, que hasta el escarabajo del águila se venga.
Tumbando y capado.
Sabio en latín y tonto en castellano.
Gota a gota, el agua es broca, que al fin horada la roca.
Fíate del santo y no le prendas vela.
No comer por no cagar es doble ahorrar.
Nunca falta un culo para un bacín.
A la corta o a la larga, el galgo a la liebre alcanza.
Si tu vida es adversa, pon la reserva.
Malas nuevas, como el rayo llegan.
Donde no hay, los ladrones no roban.
Cuando menos te lo esperas salta la liebre.
Abril, lluvias mil. Y si nos sale cabrón, lluvias a mogollón.
Camisa de culebra con vino, el mejor medicamento para el bovino.
El plato de la mesa ajena se antoja más que el propio.
¿Por qué no saliste bueno?, di. Porque no me sembraste por San Martín.
El que tiene la plata pone la música.
Muerte y venta deshace renta.
Con el diablo se aconseja quien mete aguja para sacar reja.
A clérigo hecho fraile, no le fíes tu comadre.
El placer es víspera del pesar.
Por oír misa y dar cebada no se pierde jornada.
Ay del que muere, que el vivo enseguida se apaña con lo que puede.
Flaco hombre, mucho come.
Soplar la pelusa de un abrigo de pieles, para descubrir el menor defecto.
Hablando se entienden los blancos.
Justo es que temas al que teme a la pobreza.