Más vale tuerta que muerta.
Quién no gusta del vino, de Dios espere el castigo.
Cuenta tu pena a quien sabe de ella.
Cabrito el de Marzo, cordero el de enero.
¡Cuando querrá Dios que un real se vuelva dos!.
La imagen de la amistad es la verdad
Las aguas de Abril todas caben en un barril; pero si el barril no tiene culo, se anegará medio mundo.
Labranzas de aguja, ni valen más que las de pluma.
Todo por servir se acaba... y acaba por no servir.
Castiga a los que te envidian haciéndoles el bien.
El avaro carece tanto de lo que tiene como de lo que no tiene.
Como se va lo bueno, se va lo malo.
Más dura una taza vieja que una nueva.
De pastores, pastoradas y si te embobas alguna pedrada.
Donde no hay, pon y encontrarás.
Al que mintió una vez, nunca se le creyó.
El que a hierro mata, no muere a monterazos.
Págase el señor del chisme, más no de quien lo dice.
No hay don sin din.
Zumo de parras, la alegría de la casa.
Año bisiesto, año siniestro.
Buey harto no es comedor.
Tres a uno métenle la paja en el culo.
La felicidad viene a la casa donde se ríen.
Amor de puta y fuego de aulagas si presto se enciende, presto se apaga.
Cuando menos piensa el galgo, salta la liebre.
La tierra no la heredamos de nuestros padres, la tomamos prestada de nuestros hijos.
No te acompañes ni de amigo lisonjero ni de fraile callejero.
Abad de Somosierra, hartos de nabos y berzas.
El tiempo y la marea, ni se paran ni esperan.
Nadie, ladrando a la luna, alcanza amor ni fortuna.
El amor y el reinar, nunca admiten compañía.
Besos a menudo mensajeros son del culo.
Hay que tomar el toro por las astas.
Buscáis cinco pies al gato, y no tiene más que cuatro, que cinco son con el rabo.
Diríjase hacia donde va la pelota, no hacia donde se encuentra.
El encanto de la mujer puede más que el coraje del hombre
Las tumbas se abren a cada instante y se cierran para siempre.
A la que sabes mueras, y sabía hacer saetas.
Escritura es buena memoria.
Existe la falsificación debido a que existe algo que es real.
Pan tierno y leña verde, la casa pierde.
No hay salsilla como la hambrecilla.
La ansiada numisma, no se hace ella misma.
Lentitud en prometer, seguridad en cumplir.
Quien no se arriesga, no pasa la mar.
La buena mujer, con sus manos edifica su casa.
Los cementerios están llenos de valientes.
La esperanza es el pan de los pobres.
No cabíamos en casa y parió la abuela.