Quiero ver si como ronca duerme.
Si en Mayo oyes tronar, echa la llave al pajar.
La blanda respuesta la ira quiebra, la dura la despierta.
A quien mucho miente, le huye la gente.
De lejos llegaran, y de casa nos echaran.
Con leña prometida no se calienta la casa.
Cuando dos se quieren bien, con uno que coma basta.
Jorobas y manías no las curan los médicos.
A quien se siente en cada pena, nunca le falta qué le duela.
Sé constante en tu corazón; haz firme tu pecho; gobierna no solo con tu lengua. Si la lengua del hombre fuese el timonel de una embarcación, el Dios sería su capitán.
Fuerza sin maña, mucho rompe; y maña sin fuerza, poco tira.
Tabernero diligente, de quince arrobas hace veinte.
Hay amores que matan.
El que es perico donde quiera es verde y el que es pendejo donde quiera pierde.
La mejor felicidad, es la conformidad.
Con un fraile no puede nadie, con dos, ni Dios, con una comunidad, ni la Santísima Trinidad.
Más vale ser pobre que estar enterrado.
Nadie es tan viejo que no piense vivir otro año.
Buena ventura solo con otra dura.
Fiebre cuartana no hace jamás sonar campana.
Más vale que digan: aquí corrió y no aquí murió.
Para las salchicas demasiado largas, el remedio es sencillo.
Que se calle Doña Chepa, y mejor que hable quien lo sepa.
Quien baila, de boda en boda se anda.
La zorra no se anda a grillos.
Quién encuentra a un amigo, encuentra a un tesoro.
La mujer casada y honrada, la pierna quebrada.
Quien huelga no medra.
Quien va a Castilla y deja Aragón, trae dolor de corazón.
El que antes muere, antes lo entierran.
A tambor mayor, diana no.
No se me olvidará mientras me acuerde.
A carne mala, buena salsa.
El caballo viejo conoce bien el camino.
Suegra y nuera, no hay peor parentela.
El flaco cuando no es hambre, es resistente como un alambre.
El amor es una flor de primavera entre dos personas que se desarrolla en verano y no se marchita en invierno.
Nazca mi hijo varón, aunque sea ladrón.
La comida reposada, y la cena paseada.
Dame pega sin mancha, darte he moza sin tacha.
Buen corazón vence mala andanza.
De los amigos me guarde Dios, que de los enemigos me guardo yo.
Fui a palacio, llegué bestia y regresé asno.
Quien tenga coraje, que no se rebaje.
El que se rompe los dientes con la cáscara raramente come la almendra.
La que de comer con su marido rehusa, no está en ayunas.
No comes nueces por no tirar la cáscara.
No hay montaña sin niebla, de la misma forma que no hay hombre de mérito sin calumnias.
El honor es como un largo camino sin retorno, como un perfume de olor inaccesible.
Hasta una hormiga que pierde, duerme.