El que se queja, sus males aleja.
Mulas y amigos faltan en los peligro.
El amor es carne para el mancebo y hueso para el viejo.
Cuando borrachos hay, madre falta.
Pasará, sea lo que sea.
A ese andar, llévalos mi baca.
Más vale despedirse que ser despedido.
La costumbre de jurar y jugar, mala es de dejar.
Cuando el hombre ha agotado las mentiras, encuentra la verdad en el nuevo saco
Lo que humedecido viene, muy prontico se reviene.
En la desgracia habita la felicidad y en la felicidad se oculta la desgracia.
Árbol que no arraiga no crece.
Cuando el trago hace cosquillas, afloja lengua y rodillas.
Antes de pedir dinero prestado a un amigo, decida cual de las dos cosas necesita más.
Inútiles platicas e inútiles libros, ni las tengan tus hijas, ni los lean tus hijos.
En esta vida caduca, el que no trabaja no manduca.
Cuando la adversidad llama a tu puerta, todos los amigos están dormidos.
El que dice verdades a medias, dice mentiras a puños.
Agua de turbión, en una parte pan y en otra non.
A la moza andadera, quebrarle la pierna y que haga gorguera.
Zapatero haz tus zapatos, y déjate de otros tratos.
Comer ajo y beber vino no es desatino.
Mujeres en visita, luego sueltan la maldita.
Amigos que se conocen, de lejos se saludan. Desaconseja las amistades muy profundas.
La buena hija dos veces viene a casa.
A la mujer brava, la soga larga.
Lo heredado y lo ganado al juego, se tiene en poco aprecio.
El que da lo que tiene en vida, que coja la bolsa y pida.
Criada chafardera, nunca termina su tarea.
La rica en su desposado, lleva marido y criado.
Campo florido, campo perdido.
Tanto le alabas que nunca acabas.
Moneda ahorrada, moneda pagada.
Trato es trato.
El que poco pide, poco merece.
El amor de un hombre por una mujer se desvanece como la luna, pero el amor de un hermano por un hermano es permanente como las estrellas y perdura como la palabra del profeta.
El corazón en paz ve una fiesta en todas las aldeas.
No creas jamás que tu enemigo es débil.
Ni comer sin beber, ni firmar sin leer.
Variante: Por su mejoría su casa dejaría.
El que va a Jacarilla, pierde su silla.
Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
Sacar los trapos al sol.
A mucho hablar, mucho errar.
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.
Bueno por un huevo y ruin por dos, aléjemelo Dios.
El ojo de un amigo es un buen espejo.
Unos tanto y otros tan poco.
El que por su gusto es buey hasta la coyunda lame.
Todo pasa frente al tiempo, y nosotros creemos que es él el que pasa