Paciencia piojo que la noche es larga.
¡Ay, caderas hartas de parir, y ninguna de mi marido malogrado!.
Muchas veces no son las cosas lo que parecen.
Eres como San Nicolás, me lo quitas después que me lo das.
Cochino que tuerce la cola, no pone huevos.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
El amor de los asnos entra a coces y bocados.
Mala hasta vieja la zangarilleja.
Quien manda, manda y cartuchera en el cañón.
San Julián, guarda vino y guarda pan.
No valer ya, es más doloroso que no haber valido nunca.
Un huésped constante nunca es bienvenido.
Paso de oso, diente de lobo y de vez en cuando hacerse el bobo.
Después del burro muerto, la cebada puesta en el rabo.
Más pobre estoy que puta en cuaresma.
El que de mozo no corre su caballo, lo corre de casado.
El clérigo y el fraile al que han de menester, llamadlo compadre.
No le pido pan al hambre, ni chocolate a la muerte.
No vive más el querido ni menos el aborrecido.
¡Sálvese el que pueda que la barca esta haciendo agua!
En la prueba está la solución. Si Dios te da limones, haz limonada.
Por casa del mal vecino se meten el hambre y el frío.
Vaca bramadora, llama al lobo que la coma.
Chico de plaza, chico de mala raza.
El juego pone a prueba el oro, y el oro pone a prueba el juicio.
Amigo, amigo, llamalé conocido, y va bien servido.
Con las viñas te has casado, y después se te han helado.
Harto desatina quien a los sesenta años no adivina.
Cada quien puede hacer de su culo un candelero.
Cuando el diablo no tiene que hacer, con el rabo espanta moscas.
Compañía no engañosa, yo y mi sombra.
Caro me lo dan y caro lo vendo.
Por bien o por mal no te quites el sayo hasta San Juan.
Quien no sufrió una escasez, no guarda para después.
El no hacer falta y el estorbar, juntos suelen andar.
El diablo no es nunca tan feo como lo pintan
Vieja gallina, hace un caldo cosa fina.
Quien viste de harapos en un país donde todos van desnudos, será tomado por loco.
El gallo bueno, canta igual en su corral que en el ajeno.
La riqueza del rico es su baluarte; la pobreza del pobre es su ruina.
Dinero ahorrado, dos veces ganado.
Donde rumian cabras, chivos nacen.
La paciencia es un árbol de raíz amarga pero de frutos muy dulces.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
Si usted tiene mucho, dé algunas de sus posesiones; si usted tiene poco; dé algo de su corazón.
El vino de cepas viejas calienta hasta las orejas.
Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
Si un hombre te dice que pareces un camello, no le hagas caso; si te lo dicen dos, mírate un espejo.
Muchas candelitas hacen un Cirio.