No me quieras dar gato por liebre.
Si falta la comida, torcida va la vida.
Quien borracho se acuesta, con agua se desayuna.
Mediado enero, mete obrero.
Buen corazón quebranta mala ventura.
El que no se atreve a largar velas hasta que tenga un viento favorable perderá muchos viajes.
La venganza es un plato para tomar frío.
El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.
Estar como las putas en cuaresma.
Intenta reunir en tu casa numerosos amigos antes que manadas de bueyes
Quien trabaja por sí mismo trabaja por tres
Olla reposada, no la come toda barba.
El cebo es el que engaña, no la caña.
En Marzo tira el pastor el zarzo.
Habla de tu pueblo y hablaras del mundo.
Abril llovedero, llena el granero.
Ricos la virtud hace, y el vicio puebla los hospitales.
Si no puedes lo que quieres, quiere lo que puedes.
A la galga y a la mujer, no la des la carne a ver.
Gasta más el pobre en hilo, que el rico en tela.
En enero no te separes del brasero.
La fe mueve montañas.
Da buena cava a tu viña, y tendrás buena vendimia.
Muchos hijos, riqueza do pobre.
Cada uno quiere llevar agua a su molino y dejar seco el de su vecino.
Bebe y come con tu amigo, pero no trates con él de negocios.
Huyendo de la sartén dio en las brasas el pez.
Cuando nos encontramos con la felicidad, no lleva nunca la ropa que habíamos imaginado
Sé constante y ten ánimo en tus trabajos.
Los verdaderos amigos se reconocen en los momentos de necesidad
Al son que te tañan, a ése baila.
Bromas pesadas nunca sean dadas.
Lo que de noche se hace a la mañana aparece.
Entre col y col, lechuga.
El burrito siempre busca pastito tierno.
Virgo viejo, puta segura.
Con una misa y un marrano hay para todo el año.
Animales ingratos: las mujeres y los gatos.
La vida es un gorro; unos se lo ponen, otros se lo quitan.
Amor no se echa a la olla sino manteca y cebolla.
Frailes y monjas, del dinero esponjas.
La alegría todo mal espanta
Ay, Jesús, que el rosario de mi compadre no tiene cruz.
La riqueza es para el que la disfruta, y no para el que la guarda.
A quien mal vive, su miedo le sigue.
Rebuznaron en balde, el uno y el otro alcalde.
Por do salta la cabra salta la que mama.
Las cartas y las mujeres se van con quien quieren.
El rico come "sudao", y el pobre sudando.
La verguenza, cuando sale ya no entra.