Dime lo que decantas y te diré lo que te falta.
Lo mucho se gasta, y lo poco basta.
Tiempo que se va, no vuelve más.
Callemos, que el sordo escucha.
Un cuerdo entre locos, ellos se tienen por cuerdos y a él le tienen por loco.
De los míos me oirás, pero no me hablarás/dirás.
Es buenísismo el amigo y bueno el pariente, pero se pierden cuando ya no queda nada
Si no sabes sonreír, no pongas tienda. (Confucio).
El que rompe, paga.
Las cosas se toman según de quien vengan.
La mujer cuanto más pequeñita mejor
¡Oh suerte injusta!. Al rico se le muere la mujer y al pobre la burra.
El enamorado, ve en la verruga de su novia un lunar encarnado.
Dios no cumple antojos, ni endereza jorobados.
Al fisgón cuando menos un trompón.
Al miedo plata; y al amor cariño.
Caballo ajeno, ni come ni se cansa.
De lo que ganes, nunca te ufanes; y de lo que pierdes, ni lo recuerdes.
Pan de ayer, vino de antaño y carne manida dan al hombre la vida.
Herrero que no ve, de una aguja saca tres.
La mala moza, a porrazos hace las cosas.
Lo que se come desaparece, lo que se da con el corazón nos es devuelto aumentado
cuando señalas a alguien con tu dedo índice, hay tres dedos que te señalan a ti.
A callarse ranas, que va a predicar el sapo.
Zambullo, suelta lo que no es tuyo.
No te asombres por poca cosa.
Como el burro del aguador, cargado de agua y muerto de sed.
El que desecha la yegua, ése la lleva.
Ojo por ojo y diente por diente.
No te fíes del perro que cojea, ni de la mujer que lloriquea.
A fuerza de constancia y fina intriga, un elefante desfloró a una hormiga.
A la mala costumbre, quebrarle la pierna.
Pólvora y tiempo se vuelan como viento.
Es mejor un feo hago que un hermoso haré
Las cartas que una mujer desea recibir de un hombre son aquellas que él no debería escribir jamás.
Vive la vida a grandes tragos por que no te bastara cuando tengas que perderla.
Fiar del mozo y esperar del viejo, no te lo aconsejo.
Renuncia solo cuando estés bajo tierra
A cabellos enredados, piojos por descontado.
Al buen vino, buen tocino.
La vida pende de un hilo.
Ni hombre que ralla, ni asno que brama.
Acometer hace vencer.
Dan pañuelos a quién no tienen narices.
La amistad termina donde la desconfianza empieza.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
Dineros en manga, tanto vino como agua.
Una cosa es ser tambor y otra cosa es ser tamborilero.
Fortuna y aceituna, a veces mucha y a veces ninguna.
El pan de viaje no hace bulto.